Mujeres que marcaron el 2017: Malala Yousafzai, la joven que desafió a una sociedad tradicionalista

Malala Yousafzai, ícono de la libertas, de la igualdad de la mujer y un símbolo de lucha por la educación

Hace cinco años dos talibanes interrumpieron el recorrido de un autobús escolar en el que viajaba una joven paquistaní dedicada a la defensa del derecho a la educación femenina en su país. Con arma en mano, subieron a su interior para preguntar: "¿Quién es Malala?" y acto seguido, comenzaron a disparar contra la joven y sus amigas.

Aquel 9 de octubre de 2012, la vida de Malala Yousafzai estuvo a punto de apagarse por un grupo vinculado a los talibanes que estaba en contra de que una mujer levantara la voz pero por azares del destino, lejos de ser el fin, fue el inicio de lo que hoy es la persona más joven en ganar un Premio Nobel de la Paz.

Pese a ser sólo tener 20 años,  Malala se ha convertido en un icono mundial de la libertad, de la igualdad de la mujer y, en definitiva un símbolo en la lucha por la educación en una sociedad que se niega a que las mujeres tengan ideas propias. Por ello, esta joven paquistaní ha recibido numerosos premios por su defensa del derecho a la educación. En el año 2013 le entregaron el Simone de Beauvoir en París el 9 de enero y en Madrid el Premio Unicef de España el 22 de mayo. También ganó el XXV Premio Catalunya el 22 de mayo.

La imagen de Malala retrata a una joven con una convicción como ninguna pero al mismo tiempo, su historia es un referente al problema que implica ser mujer en una sociedad tan tradicionalista como lo es su natal Pakistán. Sin embargo, desde que era pequeña, su padre decidió que su hija recibiría la misma educación que podría tener un hombre pero en el 2008, el régimen Talibán emitió un decreto en el que se prohibía que las niñas asistieran a la escuela, lo que complicó el acceso a la educación para ella por ser mujer.

Por suerte, nada la detuvo pues a los 11 años de edad comenzó a escribir un blog secreto para la BBC en el que escribía sobre la prohibición a la educación por parte del Talibán y donde también expresaba su punto de vista con respecto a los derechos de las mujeres para estudiar.

En defensa de Malala

Hoy, Malala estudia en la prestigiosa universidad de Oxford donde espera completar el prestigioso título de Filosofía, Política y Economía pero aún con su larga trayectoria, muchos siguen viéndola como una traidora o una revoltosa que va en contra de las tradiciones. ¿La razón? Fue captada usando pantalones de mezclilla por los pasillos de la universidad en vez de la vestimenta musulmana.

Mientras que algunos criticaron su atrevimiento, muchos jóvenes salieron a su defensa. Ver a Malala con jeans ajustados, una cazadora y botines altos dejó una cosa clara: las cosas están cambiando y esta joven está abriendo el camino a todas aquellas mujeres sometidas por una sociedad que atenta contra su integridad. Eso sí, siempre respetuosa de las tradiciones bajo las que fue criada, Malala no deja su característico velo, como símbolo de que la educación, la libertad y el pensamiento crítico no tienen por qué estar pelados con la religión. ¿Se puede ser mujer, musulmana y letrada? Malala lo es y gracias a ella, muchas podrán serlo.

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