Listas las “Las tres mosquiteras” para llevar protección a los hogares

Las protagonistas son cerca de diez costureras de oficio o costumbre, que viven en las tres comunidades del país.

“Las tres mosquiteras”, un proyecto de autogestión en el que mujeres, en sus propias comunidades, cosen mosquiteros para llevar alivio y protección a hogares con bebés, niños, viejos y enfermos, ha comenzado en Las Mareas, Salinas; Playa Guayanés, Yabucoa; y en Santurce, San Juan.

El impulso de la iniciativa partió del Instituto de Ciencias para la Conservación de Puerto Rico (Incico), a cargo de Fernando Silva, con colaboración inicial de la Fundación Mano a Mano ayudando a Puerto Rico.

Las protagonistas son cerca de diez costureras de oficio o costumbre, que viven en las tres comunidades del país.

“El principio es producir mosquiteros para los más frágiles y vulnerables en sus comunidades y después de atender a estos grupos entonces, los mosquiteros se producirán para otras comunidades y personas particulares con la misma necesidad. Según madure la iniciativa y si así lo deciden ellas mismas, se considerará transformar la iniciativa en una microempresa para generar ingresos propios necesarios para aportar también al desarrollo socioeconómico de sus comunidades”, dijo Silva.

Además, se mostró esperanzado en que “el ejemplo pueda replicarse en otras comunidades para poder aumentar la producción y distribución de mosquiteros que ayude a más personas a combatir la terrible batalla contra los mosquitos y evitar que explote lo que consideramos una bomba de tiempo que amenaza seriamente la salud pública en Puerto Rico”.

Los mosquitos, en la costa, campo y sectores urbanos amenazan de varias maneras la salud.

Además, se ha vuelto más frecuente la costumbre de quemar material vegetal para que el humo espante los mosquitos o utilizar repelentes e insecticidas químicos para combatirlos, lo que afecta el sistema respiratorio.

“Pero los mosquitos, bajo la situación actual del país, suponen también otro reto en que pocos piensan y que supone un problema de enormes proporciones: el sueño. Y es que la gente no puede dormir y cuando no se duerme o se duerme poco, no hay descanso. Si la gente no descansa sus defensas o sistema inmunológico no puede resistir ni combatir las enfermedades, incluso muchas que ni siquiera tienen que ver con mosquitos”, alertó Silva.

Agregó que “esperamos que ‘Las tres mosquiteras’ se conviertan en muchas más de tres y otras comunidades también sigan su ejemplo. Nosotros en Incico continuaremos a su lado y sabemos que también podemos seguir contando con el respaldo y colaboración de organizaciones como Mano a Mano y Civitas Plus”.