WWF Chile entrega siete razones para proteger los humedales

Los beneficios de los humedales para nuestro medioambiente son múltiples y conocidos, de ahí la necesidad de proteger estos ecosistemas ricos en biodiversidad.

Hoy se celebra el Día Mundial de los Humedales, fecha que conmemora la firma del Convenio sobre los Humedales en la ciudad iraní de Ramsar, el 2 de febrero de 1971. Esta jornada, además, ha servido para crear conciencia en torno a la necesidad de proteger estos ecosistemas.

Nuestro país se sumó a la convención en 1981 y cuenta con trece sitios Ramsar declarados, de un total de más de 30 mil humedales que abarcan casi 3.500 kilómetros cuadrados.

Sin embargo, y tal como lo comentábamos un artículo publicado hace algunas semanas, en Chile no existe una real preocupación por la conservación de estos ecosistemas. De hecho, hay un dato que es relevante: desde 1900 ha desaparecido el 64 por ciento de los humedales del planeta, según un dato recogido por el Ministerio del Medio Ambiente.

Por lo mismo, se hace necesario y urgente cuidar estos sitios ricos en biodiversidad. ¿Por qué es necesario? WWF Chile entrega siete razones para hacerlo.

  • Proveen agua dulce y alimentan los acuíferos subterráneos, que constituyen importantes fuentes hídricas.
  • Actúan como verdaderos riñones que purifican el agua y filtran contaminantes.
  • Los humedales de agua dulce son el hábitat de más del 40% de las especies a nivel mundial.
  • Son una barrera natural que protege en caso de inundaciones o deslizamientos de tierra, función clave en un país de alta vulnerabilidad al cambio climático como Chile.
  • En la misma línea de seguridad climática, pueden almacenar grandes cantidades de agua, reduciendo así las crecidas en el periodo de lluvias y favoreciendo el almacenamiento de agua durante la época seca.
  • Son ecosistemas muy relevantes en el territorio chileno; por ejemplo, su superficie (3.433 km2) es superior a la de los ríos (1.887 km2).
  • Los humedales no se encuentran adecuadamente representados en el sistema nacional de áreas protegidas del Estado y actividades como la agricultura y la minería no sustentables amenazan con secarlos.