Informe muestra el preocupante deterioro medioambiental que ha sufrido Chile

Aumento de especies amenazadas, pérdida de bosque nativo, desertificación y retroceso de glaciares son algunos de los fenómenos más inquietantes.

En menos de 20 años, nuestro país ha sufrido un preocupante y grave deterioro medioambiental. Así lo demuestra el “Informe País: Estado del medioambiente en Chile. Comparación 1999-2015”, elaborado por el Centro de Análisis en Políticas Públicas del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile que fue presentado ayer.

“Este informe ayuda a tener información en el tiempo, a analizar las tendencias y eso es fundamental para crear conciencia de que estamos muy mal”, explicó Nicolo Gligo, director del informe y del INAP.

El informe muestra un incremento del 171 por ciento en la cantidad de especies animales y vegetales amenazadas entre 1999 y 2015. De esta forma, el año pasado se registraban 845 especies amenazadas.

En este sentido, una de las principales razones es la presencia de especies exóticas en el territorio. Un ejemplo: la cantidad de castores en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena ha aumentado considerablemente entre 1999 y 2015; pasando de 41 mil ejemplares a 90 mil en Tierra del Fuego, y de 13 mil a 20 mil en la Isla Navarino.

En el informe también se da cuenta del rápido avance de la desertificación, proceso que afecta a más de 16 millones de hectáreas. Mientras que un 37,9 por ciento de la población chilena podría verse afectada por este fenómeno.

Las principales causas de la erosión del suelo serían la expansión agrícola a áreas frágiles, la deforestación, el manejo ganadero extensivo y un desequilibrio en la tendencia de la tierra y el agua, entre otros factores.

Quizás, uno de los puntos más graves es la importante disminución de bosques nativos. Entre 1999 y 2013 se perdieron 237.126 hectáreas; lo anterior debido a la baja en las plantaciones forestales, la habilitación agrícola de los terrenos y los incendios forestales los que en su mayoría son causados por actividades humanas.

Por último, la investigación advierte sobre el retroceso que los glaciares han sufrido en la zona central y norte de Chile. Los investigadores anticipan incluso que aquellos más pequeños y que se encuentran a mayor altura podrían desaparecer.

Todo lo anterior es preocupante y pone énfasis en la urgencia de implementar políticas serias para la recuperación y conservación de nuestra biodiversidad.

Nico Gligo añade: “Lo que se ha hecho es importante, pero no suficiente. Estamos llenos de leyes que son ineficaces porque no se les asignan recursos. Necesitamos menos declaraciones y más acción”.