¿Cuáles son los desafíos para Chile a partir de la próxima COP22 de Marruecos?

Un experto que acompañará a la delegación nacional en la próxima cita analiza cómo está nuestro país para asumir el compromiso climático adquirido en París.

En 2015, Latinoamérica emitió 7 billones de toneladas de CO2, lo que duplica la cantidad correspondiente al año 2012. Una situación alarmante y que llevó a varios gobiernos en la pasada Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21 de París) a adoptar una serie de compromisos para intentar reducir sus emisiones.

Así, Argentina se comprometió a reducirlas en un 15 por ciento; Brasil 43%; Colombia 20% y Perú 30%, de aquí al año 2030. Nuestro país, en tanto, también fijó como meta reducir sus emisiones en un 30 por ciento.

El acuerdo global adquirido por los países fue confirmado el 4 de octubre y entrará en vigencia el próximo 4 de noviembre, cuando se lleve a cabo la COP22 en Marruecos. Por lo mismo, a partir de esa fecha, los distintos gobiernos deberán presentar sus planes para reducir sus emisiones.

“Según nuestra opinión, a partir del día 4 de noviembre, tanto el gobierno como cada empresa de nuestro país debe, al menos, presentar un plan de reducción de emisiones, una estrategia de cambio climático para ser coherentes con el compromiso adquirido...Cada sector de la economía del país debiera estar trabajando en una estrategia o plan de cambio climático y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”, explica Rodrigo Andrade, presidente de la ONG Diálogo Energético-Minero y Extractivo Latinoamericano.

Para lograr lo anterior, resultaría clave la puesta en práctica de las energías renovables no convencionales, lo que permitiría cumplir con el compromiso adquirido incluso en menor tiempo que el estipulado originalmente.

“Hay un factor positivo particularmente para Chile, que es la naciente y creciente industria de las energías renovables no convencionales, que impactará positivamente en materia de reducción de emisiones y permitirá cumplir con los compromisos climáticos en menor tiempo acortando el plazo comprometido, por lo que el país podría plantearse nuevos desafíos, como por ejemplo hacer sus mayores esfuerzos por mantener la biodiversidad en las mejores condiciones posibles, los bosques nativos, la limpieza de sus océanos y extremo sur del país”, agrega Rodrigo, quien formó parte de la delegación chilena que asistió a París el año pasado y también estará en Marruecos.

Otro aspecto importante que se comenzará a discutir a partir de Marruecos es el tema de la precificación del carbono, lo que es considerado como otra arma para combatir el Calentamiento Global. Su importancia ya fue tratada en la última cita de París.

“Este es un concepto económico que es muy relevante, porque una vez que se defina un protocolo global sobre el precio del carbono los países, incluyendo Chile, podrán legislar para promover la economía verde, como por ejemplo los impuestos a las emisiones de carbono, es decir, que el que contamina paga; también un relanzamiento definitivo del mercado del carbono en el que se puedan transar con valores conocidos y transparentes los bonos de carbono”, añade Rodrigo Andrade, quien hace unos días participó de un panel de expertos a nivel regional organizado por Schneider Electric donde se analizaron los desafíos que deberá enfrentar la región para cumplir los acuerdos suscritos en la Conferencia de las Partes de París, con miras hacia el 4 de noviembre.

Así, la COP22 de Marruecos aparece como una buena instancia para que los países reafirmen su compromiso para frenar el aumento global de la temperatura y comiencen a trabajar en ello de forma pragmática. Nuestro país no escapa a este llamado y a partir de esa instancia deberá asumir el desafío. Al menos ya hay conciencia respecto a la urgencia de realizar cambios.