Resuelven el misterio de la sorpresiva muerte de 200 mil antílopes

La masiva muerte del antílope de saiga en Kasajistán ya se había repetido en 1984 y en 2010.

No se trata de un hecho aislado. En 2010 las autoridades de Kazajistán informaron la extraña muerte de 12 mil antílopes de la especie saiga – en peligro de extinción – por causas desconocidas. Este mismo hecho ya había ocurrido en 1984, en donde fallecieron 7.605 hembras, 4.250 crías y 45 machos.

Sin embargo, este hecho volvió a ocurrir en mayo de 2015 pero el saldo fue más trágico: 120 mil antílopes -de una población de 2oo mil- murieron horas después de mostrar síntomas como diarrea, expulsión de espuma por la boca y depresión, lo que las hace dejar de comer.

Tras varios meses de estudio en base a tejido obtenido de algunos animales muertos, al parecer los científicos identificaron la bacteria Pasteurella multocida como el agente que causó la septicemia hemorrágica, según anunció la Alianza de Conservación de Saiga (SCA, por sus siglas en inglés).

Estudios anteriores indicaban  que la bacteria Pasteurella multocida reside en el aparato respitatorio de estos antílopes, sin causar ningún tipo de daño en este animal. Sin embargo, los estudios han demostrado que hay otros factores que están modificando la bacteria, la cual se ha vuelto dañina para el herbívoro.

De esta manera, los científicos estudiarán los factores ambientales, como el clima, el estado del suelo y la vegetación que  podrían haber hecho que la bacteria “se volviera virulenta”, según ha indicado la SCA.

Richard Kock, del Royal Veterinary College de la Universidad de Londres, señala que aún no hay una cura para evitar que esto ocurra nuevamente:

No hay un método para evitar que una situación así ocurra nuevamente. No hay profilaxis práctica posible contra la septicemia hemorrágica en los saiga dado el comportamiento de la especie y la falta de un mecanismo de entrega para una vacuna.

Una reliquia de la Era del Hielo

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© SCA / Andrey Gilev Karina Karenina

El antílope de saiga tiene una nariz bulbosa que lo hace distinto a los de su especie. A esto se suma que es uno de los mamíferos m´s antiguos que habitan la Tierra, ya que alcanzó a convivir con criaturas ya extintas de la Era del Hielo como los mamuts y tigres dientes de sable, según detalla CNN.

A pesar de que su cuerpo puede ser similar a un ciervo y sus cuernos se asemejan a una gacela africana, esta especie son evolutivamente distintas a los antílopes.

Sus cuernos y su capacidad de camuflarse lo han convertido en un objetivo para los cazadores furtivos de europa oriental. Después de la desintegración de la Unión Soviética a principios de 1990, la caza no regulada dañó a estos herbívoros, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)

Debido a que convivían con los humanos y luchaban por su hábitat, su población creció. De hecho, el antílope saiga es conocido por su espectacular migración que se extiende por un vasto paisaje.

Durante la década de 1990, la población era de antílope saiga era de más de 1 millón, pero ahora se estima que alrededor de 50.000, según la WWF.

Mientras tanto, la SCA ha instado a las autoridades de Kazajstán a proteger a esta especie de los cazadores y la pérdida de su hábitat.