Fósil da pistas sobre el origen del oído y de la comunicación de los delfines

Un estudio da cuenta sobre la evolución de la ecolocación.

Un estudio recientemente publicado en la revista Biology Letters dio con algunas pistas sobre el origen del oído y de la comunicación de los delfines. Los investigadores analizaron un fósil de 26 millones de años, perteneciente a un antepasado de los odontocenos, un subgrupo donde se encuentran los cetáceos dentados.

El fósil del hueso de oído, que pertenece al Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian, corresponde a un ejemplar de xenorophidae, una de las primeras familias extintas de cetáceos odontocenos.

Los investigadores le realizaron tomografías computarizadas y hallaron la similitud entre el oído interno del xenorophidae con el de las especies vivientes de delfines. Así descubrieron que eran capaces de ecolocalizar al igual que los cetáceos modernos.

Los delfines modernos y las ballenas dentadas utilizan ecolocaciones o frecuencias complejas sonoras para comunicarse entre sí y cazar. Estos son los únicos animales marinos que tienen la habilidad de escuchar y de analizar los sonidos de alta frecuencia.

Según Travis Park, autor del estudio, la evolución de la ecolocación habría ocurrido rápidamente después de que los cetáceos dentados se separaran de sus parientes más cercanos. Así afirma que esto debió ser fundamental en su diversificación y dispersión temprana por los océanos y ríos de todo el mundo.

Este estudio da pistas de su evolución, pero aún deja abierta más interrogantes sobre estos animales extraordinarios.