¿Sabías que las rayas de las cebras no son para camuflarse?

Un nuevo estudio hecha por tierra la idea de que la coloración de la piel de estos équidos tenga como objetivo alejar a depredadores.

Leones y hienas pueden ver a una cebra a plena luz del día a 50 metros de distancia; en la hora del crepúsculo la pueden observar a 29 metros y en una noche sin luna, a cerca de ocho metros. La cebra es un blanco que no es difícil de distinguir para estos depredadores, pero hasta ahora los científicos especialistas en équidos aseguraban que sus rayas correspondían a “una forma de camuflaje”.

“La hipótesis más duradera señala que las rayas de las cebras eran para cripsis o camuflaje, pero hasta ahora la pregunta siempre ha estado enfocada desde el ojo humano”, explica Amanda Melin, bióloga de la Universidad de Calgary (Canadá) y coautora de un estudio  publicado en la revista PloS One, que desestima que este tipo de coloración tenga como fin el camuflaje.

A través de distintos cálculos, el equipo liderado por la Dra. Melin logró observar la relación visual de depredadores como los leones y las hienas manchadas con las cebras. “Leones y hienas, así como cebras, pueden ver las rayas de la cebra bajo la luz del día, crepúsculo y durante una noche sin luna.

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(cc) Pixabay

Hasta ahora no se ha podido dilucidar realmente qué misión cumplen estas rayas. En su momento, Charles Darwin postuló que las rayas eran para la selección sexual, guiándose por las más atractivas. Otra teoría postulada en junio de 2015 aseguró que estos patrones ayudan a las cebras a regular la temperatura corporal.

Otra teoría, y que incluso podría tener mayor validez, surge en 1930 y asegura que las rayas tendrían como objetivo espantar a moscas portadoras de enfermedades, debido a que prefieren la tierra en vez de superficies blancas o negras. Esta teoría tendría sentido puesto que muchas de las moscas parásitas transportan enfermedades mortales.

Lo que sí no había sido refutado hasta ahora es el uso de estas rayas para camuflarse. Algo que no tendría sentido si consideramos que sus depredadores pueden divisarlas en un día normal a 50 metros de distancia. “Los resultados de este nuevo estudio entierran la idea de que las rayas de la cebra proporciona algún tipo de camuflaje”, manifiesta el profesor de biología, Tim Caro.

El misterio por develar será finalmente qué objeto cumplen estas rayas. Aunque todo indicaría su fin anti-huéspedes.