Los hombres evitan volverse vegetarianos porque no es “masculino”

En la cultura occidental, el consumo de carne está asociado a la masculinidad — en la mente de las personas y en el idioma.

Levante la mano quien ha escuchado de un hombre la frase “las ensaladas son para niñas” o cualquiera de sus variantes. La frase, además de falsa, discrimina a un género y a quien decide comerlas pero el fondo de ella es una realidad: la carne está asociada a la masculinidad, según un estudio reciente referido en The University of Chicago Press.

Esto explica por qué los hombres se resisten a cambiar sus hábitos alimenticios y evitan cualquier cosa relacionada al vegetarianismo.

El estudio publicado en la revista Journal of Consumer Research lo comprueba al examinar diferentes culturas occidentales y haber encontrado una fuerte relación entre el consumo de cárnicos y el concepto del hombre masculino.

A través de una serie de metáforas y algunos alimentos como carne y leche que fueron presentados a los sujetos de estudio en Estados Unidos y Gran Bretaña, los autores encontraron que la gente valora la carne como un elemento más masculino que los vegetales. Al hablar, la carne genera más palabras masculinas en una discusión y los que dijeron consumirla más, fueron considerados más hombres.

La muestra fue tomada de 2 países, pero se analizaron 23 idiomas que utilizan pronombres de género. Así descubrieron también la asociación de la carne al género masculino en la mayoría de los idiomas. Cualidades como ser fuerte y poderoso están asociadas a la carne; comer soya en este sentido te hace ver como una persona débil y cobarde.

En realidad no tienes que comer carne para ser fuerte, ni más masculino. El atleta John Joseph ha ganado la competencia de Triatlón Iron Man 5 veces y lleva una dieta basada en plantas. John tiene 53 años y sigue compitiendo, como lo relata en su libro  Meat is for Pussies. ¿Qué dicen ahora los machos amantes de la carne?

Otros estudios revelan que los homínidos comenzaron a consumir carne 800.000 años antes de lo que creímos y en nada tuvo que ver con nuestra evolución, para aquellos que creen que sólo la carne hace crecer músculos; además estuvimos comiendo carne todo ese tiempo sin cambios en el tamaño de nuestro cerebro.

El consumo de carbohidratos, al contrario, sí influyeron en la evolución del ser humano.

La carne no es la única fuente de proteínas. Ser conscientes del dolor de otros animales no es de débiles, es de humanos. No hay que dejar la carne si no lo deseas, pero hacer un consumo responsable es una acción que no cuesta mucho, mejora tu salud y la del mundo.

¡Los vegetales son para todos!, no para un género. Son para vivir mejor.