Unión Europea ordena cobrar por usar bolsas de plástico

La meta es que el uso de bolsas per cápita al año pase de 176 a 40 en el 2026.

De regreso de la COP20 de Lima, la Unión Europea (UE) se ha puesto manos a la obra para cumplir con uno de sus primeros compromisos: reducir el uso de las bolsas de plástico más contaminantes. Las normas acordadas no rigen para todas las bolsas, sino solo para aquellas hechas de material fino (de un grosor entre 15 y 50 micras), un plástico poco reutilizado y resulta muy contaminante cuando llega como desecho al mar. Las bolsas menores de 15 micras -aquellas utilizadas para envolver alimentos- no serán fiscalizadas.

Las medidas aprobadas por los ministros europeos reunidos en el Consejo del Medio Ambiente, dan la posibilidad a los países de elegir entre dos alternativas: reducir el uso de las bolsas u obligar a que los comercios cobren a los clientes por ellas. Además, se le asignó a la Comisión Europea (CE) la tarea de medir el impacto ambiental que tiene las bolsas hechas de plástico oxodegradables, que se fragmentan solas en pequeñas partículas al contacto con la luz.

Las normas ha sido puestas en marcha en medio de una polémica entre los países y los eurodiputados, por un lado, y la CE, por otro, ya que ésta considera que las medidas son difíciles de aplicar.

En el 2010, 176 bolsas de medio grosor eran consumidas por un europeo al año. La meta de la UE es que para el 2020 ya no se usen más de 90 per cápita y que en el 2026 la cuenta no supere las 40 bolsas. Si los países se niegan a ponerles precio, deberán asegurarse de que a partir de 2019 estas bolsas no sean ofrecidas de manera gratuita a los clientes.

Estas bolsas resultan polémicas porque parte de la industria defiende que son biodegradables, mientras que sus opositores señalan que el hecho de que se fragmenten no significa que realmente se degraden, ya que los pequeños trozos plásticos no desaparecen.

En VeoVerde te invitamos a que no utilices bolsas plásticas por convicción. Recuerda que existen opciones más sustentables para empacar y que tienen una repercusión menor en el medioambiente.