Al rescate de la chinampería para la conservación del ajolote

El crecimiento de la ciudad de México amenaza con la perdida de tradiciones, ecosistemas y especies endémicas. Xochimilco apenas resiste.

El constante crecimiento de la ciudad de México, así como las nuevas necesidades de la población, han afectado a los hábitats naturales, a las especies endémicas y a las técnicas de cultivo tradicionales. A pesar de mantener un sistema de canales que nos ofrece un vistazo a la antigua Tenochtitlán, Xochimilco lucha por rescatar la chinampería y el ajolote.

Teorema Ambiental rescata el texto Pueblos Indígenas de México y Agua: Xochimilcas, escrito por Ana Cecilia Espinosa García y Marisa Mazari — del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) —, publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). 

La premisa general es simple: si desaparece la chinampería, se alterará el ecosistema y, con ello, muchas especies en peligro desaparecerían, como es el caso del ajolote que, a pesar de todos los esfuerzos realizados para su conservación, su situación sigue siendo crítica.

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(cc) ThePonymonster / Flickr

La chinampería es un sistema agrícola que se ha pasado de generación en generación. Debido a la venida del Mundo Moderno, el crecimiento de la ciudad y las nuevas necesidades, los integrantes de estas familias han elegido dedicarse a otras actividades.

La chinampa es una parcela cuyos bordes son definidos por ahuejotes y por cañas entretejidas. Se construye utilizando como elementos básicos lodo y plantas acuáticas, para formar una parcela particularmente rica en materia orgánica y rodeada de agua. Este sistema permitía una producción simultánea de diversos cultivos, sin depender de las lluvias (…) Por lo anterior, las chinampas son altamente productivas y representan una tecnología altamente sustentable a partir del aprovechamiento racional del ecosistema.

Al reducir la chinampa, actividad que ofrece ciertos beneficios al ecosistema, las condiciones de los canales cambian; se desperdicia la riqueza de las aguas y el suelo, hay menor posibilidad de fortalecer a las especies endémicas.

Elsa Valiente, directora de la asociación civil Restauración Ecológica y Desarrollo, trabaja por la recuperación de ambos; una actividad tradicional que puede ser la clave para la salvación de una especie nativa que ha sufrido bajas importantes gracias a la mano del hombre.

Nos interesamos en la conservación de las especies nativas, es especial del ajolote cuya densidad poblacional es muy baja; así que incluimos a los chinamperos para hacer trabajos de conservación porque la vocación tradicional de Xochimilco es la chinampería

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(cc) Hernán García Crespo / Flickr

Actualmente existen entre 50 y 200 productores que continúan con esta tradición, sin embargo, debido a la baja demanda sus hijos se inclinan a otras actividades. Esta brecha generacional se podría remediar pasando los conocimientos a los nietos, quienes se muestran más interesados en los conocimientos ancestrales.

Gracias a la chinampa, las aguas de estos canales reciben nutrientes y oxígeno necesario para sostener la vida, lo que estabilizaría la cadena trófica del ecosistema. Recordemos que el ajolote adulto se alimenta de pequeños peces y crustáceos; de no encontrar estos alimentos, recurren a comerse entre ellos.

Por más esfuerzos que se hagan de conservación, por más liberaciones de ejemplares que se haga, si no existe un soporte, si no hay alimento, si no hay refugios, esta especie seguirá luchado contra corriente por su conservación. De ahí resulta importante el rescatar a las chinampas y así, de la mano, tradiciones y especies podrán protegerse mutuamente.