La cannabis pronto tendrá impuesto verde por impacto ambiental

En Estados Unidos, la luz artificial que se requiere para cultivar marihuana en interiores representa un gasto de 141 kWh cada onza.

La producción de marihuana para uso recreativo representa un importante impacto ambiental. Por ello Boulder, Colorado — ciudad considerada el Reino de la Cannabis — pronto aplicará un impuesto especial a la hierba.

¿Creían que la cannabis era verde? No lo es en Boulder, según cuenta Sam Bliss de Grist. En este lugar se permite el cultivo de marihuana sólo en interiores, práctica que requiere el uso de luces por prolongadas horas para simular la luz solar, sin mencionar ventiladores, sistemas de aire acondicionado, filtros y demás equipo para mantener en buen estado el cultivo. Un gran gasto energético.

De acuerdo al Northwest Power and Conservation Council (Consejo Noroeste de Energía y Conservación), se necesita 141 kilowatts-hora (kWh) para cultivar cada onza de “maría”.

Este impuesto podría resultar insignificante para los productores, que logran ganancias de hasta $6000 USD por cada planta que cultivan; se calcula que se cobrará 2.16 centavos de dólar más por cada kWh de consumo. Si s aplica al consumidor final, se podría esperar un incremento de 3 dólares por cada onza.

El impacto ambiental de la cannabis en números

  • 5 mil millones de dólares en gastos de electricidad al año.
  • 20 TeraWatts al año son los que se requieren para toda la producción.
  • Representa el 1% del consumo nacional de energía de todo Estados Unidos de América.
  • Este gasto de energía produce 17 millones de toneladas de CO2 anuales.
  • Equivale a la emisión producida por 3 millones de coches.

La complicada solución

Este impuesto tiene como propósito motivar a los productores a buscar alternativas para reducir el consumo de energía. Podrían utilizar luces LED para disminuir el consumo de energía o, bien, invertir en paneles solares para generar su propia energía. Pero, al final, la opción más amigable con el ambiente es la producción natural en exterior.

El principal problema, entonces, tiene que ver con el cultivo tradicional a plena luz del sol que sigue prohibido por la ley (¡ja!). Esto quiere decir que si el FBI encuentra un cultivo en exteriores, puede decomisarlo. Sí, el cultivo en exterior aprovecha al máximo los recursos, sin embargo, también representa un riesgo por los químicos que se pueden requerir.

Al final, llegará el momento que los productores conscientes busquen la manera de cultivar cannabis de forma natural y orgánica — que a lo mejor representará otra alza en el precio —. Mientras tanto, los habitantes de Boulder tendrán que pagar un extra por todo el impacto ambiental que representa fumar un cigarro de hierba.

Ya ven: fumar marihuana no es tan verde como pensaban.