Programa para recuperar a la grulla coronada cuelligrís en Ruanda

Aunque simboliza prosperidad y riqueza, su reducida población no coincide con ninguna de estas dos características.

Para algunas especies animales, su belleza es también su cárcel. Este es el caso de la grulla coronada cuelligrís, un ave emblemática de Uganda y en Ruanda, aunque simboliza la prosperidad y riqueza, su población está en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat y el tráfico ilegal para comercializarla como mascota.

Debido a su exótica forma, la gente adinerada las tiene como mascotas en sus jardines y para evitar que se vayan les cortan las alas o se las rompen para que no puedan volar e irse. Actualmente hay entre 300 y 500 ejemplares viviendo en libertad ya que en los últimos años su población se ha reducido en un 80%.

Un veterinario en Ruanda ha comenzado un plan de conservación para la grulla coronada cuelligrís a partir de 2 ejemplares rescatados. Aunque las aves no podrán reintroducirse en su hábitat, se planea una serie de estudios a partir de ellas para poder reproducirlas y reintegrarlas a su ambiente.

El programa consiste también en encontrar la forma de que los cazadores ilegales paren su actividad, ya que éstos contribuyen en gran medida a su desaparición al igual que las personas que se alimentan de sus huevos. Dando a las comunidades una nueva forma de ingresos para que no tengan que cazar a estas aves, se liberan de una de sus principales amenazas.

Por otro lado se invita a los propietarios de grullas en cautiverio que las devuelvan para poder regresarlas a la naturaleza después de un periodo de rehabilitación. Un centro de crianza también se construirá en el Parque Nacional Akagera.

Las primeras grullas rescatadas se mantendrán en cuarentena por un periodo de 60 días para evitar que introduzcan enfermedades al ambiente salvaje. El recinto mide unos 30 metros y habrá 17 jaulas donde las aves podrán ser atendidas.

El programa de protección ataca 2 de los principales problemas que amenazan a la grulla coronada cuelligrís. Por este proyecto, el veterinario Olivier Nsengimana, creador del programa ganó el Premio Rolex a la Iniciativa.