Cómo cambió el panorama después del cierre del Tranque de Relave Los Quillalles

El trabajo compartido entre la minera y los vecinos, que comenzó en octubre de 2008, permitió un cierre sustentable del depósito minero.

Lo que ocurrió entre la Comunidad de Cuncumén del Valle Alto del Choapa y minera Los Pelambres es un ejemplo para todos, ya que en 2008 firmaron un acuerdo para el proceso de cierre del Tranque Los Quillalles, donde las partes se comprometieron a trabajar en conjunto por un cierre sustentable del depósito minero, mediante un proceso participativo y de búsqueda de acuerdos.

Gracias a este acuerdo, eligieron el sistema de fitoestabilización como la tecnología más óptima para asimilar el tranque a su entorno natural. Además, se consideró una propuesta integral de desarrollo que originó 5 mesas de trabajo que en la actualidad buscan dar solución a temas sociales, ambientales y productivos mediante un diálogo abierto y constructivo.

Esta es una experiencia única en la minería chilena y mundial a gran escala, donde 6 localidades rurales participan junto a una empresa privada para dar cierre a un tranque de relaves que posee un área de 400 hectáreas que serán reforestadas con especies nativas.

“Este proceso, que no ha sido fácil, hoy nos muestra sus primeros resultados de adaptabilidad de las especies, lo que nos permite seguir trabajando en conjunto con la comunidad y la compañía para un cierre sustentable y que al final de esto, tengamos una superficie lo más similar posible al medioambiente que existía”, dijo el Dirigente de la Comunidad de Cuncumén, Julio Molina.

Los resultados de esta primera etapa de ensayo, que comprendió 30 hectáreas de terreno de las 400 del total, han sido satisfactorios, ya que 7 especies nativas de las 11 que se plantaron han demostrado una positiva adaptabilidad a los suelos que antes eran del relave.