Presentan el primer informe del Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción

El programa se encuentra en una segunda etapa en la que las instituciones también pueden participar adoptando plantas.

Durante la celebración de los 85 años del Instituto de Biología y los 55 del jardín Botánico de la UNAM se llevó a cabo el Primer Informe del Centro de Adopción de Plantas Mexicanas en Peligro de Extinción que es gestionado por el JB. Desde hace dos años, este centro se dedica al cultivo y propagación de plantas en alguna categoría de riesgo (amenazadas y en peligro de extinción).

Existen dos formas en las que estas plantas se propagan mediante la adopción. Uno es el método convencional, es decir, a través de semillas y el segundo es por medio de cultivo de tejidos vegetales. Mediante la adopción de estas plantas, se teje una red de personas de diferentes edades que se suman a la conservación de estas especies fuera de su hábitat natural.

Lo bonito de esta práctica es que se involucra a la sociedad mexicana en el conocimiento y conservación de nuestras especies que, por algún motivo en especial, son vulnerables. Esto crea una conciencia social de cuidado hacia nuestra flora y biodiversidad que puede empezar a temprana edad o interesar a los adultos mayores.

Muchos de los factores de riesgo para nuestras plantas son climáticos. Éstos afectan no sólo a la vida local sino a la global. En países como el nuestro, donde gran cantidad de la biodiversidad es endémica, esto es muy importante pues los costos del deterioro del ecosistema es muy alto.

Durante la primera etapa del sistema de adopción se ofrecieron cactáceas, orquídeas y crasuláceas. Todas estas plantas están en categoría de riesgo. La segunda etapa inició este año ofreciendo otras 15 especies en peligro de extinción, 20 en protección especial y 5 más en riesgo incluyendo una orquídea del género Laelia que se considera extinta en su ambiente natural.

A la fecha har 5.257 registros de adopciones con 3.687 adoptantes. Entre las especies adoptadas la más popular es la Mammillaria haageana de la subespecie san-angelensis mejor conocida como bisnaguita de chilitos, le sigue la Pinguicula moctezumae, una planta insectívora.

Las instituciones pueden adoptar plantas en esta segunda fase así que todos podemos formar parte de esta campaña que nos permitirá conocer mejor nuestra maravillosa flora y cuidar de ella.