Los segundos pisos aumentaron 34% el tráfico del Distrito Federal

Lejos de ser una solución, los segundos pisos han provocado más tráfico a una ciudad de por sí caótica del año 2011 al 2014.

Las soluciones parciales dan resultados temporales. En zonas con alto tránsito vehicular como Polanco, Lomas y Palmas, debido a los corporativos que en ellas se encuentran, los problemas viales son cada vez más altos. ¿La solución del gobierno? Segundos pisos.

El crecimiento de la tasa de motorización actual en México es de 6.32% anual —mayor al crecimiento de la tasa de demográfica de 2.41% —. Las estimaciones señalan que de seguir con esta tendencia, para 2030 podría tenerse una flota vehicular de 70 millones de vehículos. Para lo que serían necesarios un tercer y cuarto piso.

Según un estudio hecho por Steer Davis a petición de la constructora Danhos (empresa encargada de desarrollar el complejo del Toreo en la Ciudad de México), este tipo de obras generan tráfico inducido, es decir que en estos tramos hay tránsito fluido que los hace llegar más rápido a la parte de la vialidad donde el tráfico ya está embotellado. Algo así como un efecto embudo.

Es importante recordar que la Ciudad de México está ubicado en el último lugar de la lista de los mejores lugares para vivir en Norteamérica, según el Ranking 2014 de Calidad de Vida, elaborado por Mercer. Por supuesto, pasar 4 horas al día en el automóvil no es vivir.

A pesar de todo esto, los gobiernos tanto del DF como del Estado de México tienen proyectada la inversión en nuevos segundos pisos y carreteras, entre estos el Viaducto con dirección al nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con una longitud de 18 kilómetros.

Yo no creo que la solución sea gastar millones de pesos construyendo más infraestructura para el automóvil, sino impulsar el uso de la bicicleta y el transporte público mejorando estas áreas. ¿Tú qué opinas?