Podemos tener calles limpias si realmente lo queremos [Ser Consciente]

No hay excusa, ni pretexto que valga… Todos nos podemos comprometer con este objetivo en común.

Todos los días, cuando salgo a pasear con mis perros, veo una cantidad de basura impresionante. Bolsas de plástico, papeles y flyers, desperdicios de comida, unicel y envolturas, botellas de plástico. Heces fecales de perros por todos lados. A lo mejor pocas personas se detienen a observar estos detalles pero, cuando llueve y se inunda la calle, todos le echan la culpa al drenaje y la infraestructura mal planeada. ¿Será?

En realidad toda esa basura es el principal obstáculo para que el agua fluya de manera correcta y nadie hace algo al respecto. Por el contrario, la basura continúa acumulándose hasta que alguien decide recogerla; por lo regular ese alguien pertenece a un grupo de héroes anónimos, los barrenderos, que por un salario mínimo recogen de vez en cuando lo que dejamos a nuestro paso.

Nos hace falta educación y conciencia ambiental para gozar de calles limpias. No pensamos en la comunidad, ni en nosotros mismos, que somos los afectados por los desechos que, al final, son simplemente cosas que no están en el lugar correcto; en lugar de ser reutilizados y tener una función por más tiempo.

En ocasiones le echamos la culpa al gobierno por descuidar las calles, no tener la infraestructura adecuada o por no tomar acciones precisas. La falta de un simple bote de basura en medio de la calle puede ser la excusa perfecta. Sin embargo, por más que el gobierno invierta en limpieza, este patrón no va a cambiar hasta que nos comprometamos a tener calles limpias. Y quizá hasta les podamos dar un toque más verde.

Cuando salgo con mis perros, me tomo la libertad de recoger los desechos que voy encontrando a mi paso. Resulta un gesto muy pequeño, pero quien sabe, a lo mejor alguien me ve y repite la acción en ese o en otro lugar. Así se puede generar una cadena, entre vecinos y dentro de la misma comunidad. Lo importante es generar conciencia y demostrar que si todos nos comprometemos podemos tener calles hermosas, libres de contaminación.