El agua limpia lleva al crecimiento económico

Nada funciona sin agua limpia. Cuidar nuestras fuentes de agua no sólo nos ayuda a subsistir sino a desarrollar la economía local.

Una ciudad con agua limpia puede traer más beneficios de los que imaginas. Hace unos 20 años, el canal del Puerto de Boston era el más sucio en todo América. El agua residual sin tratar y la contaminación de la industria impedían la pesca y nadie cuerdo se hubiera atrevido a nadar ahí. Actualmente gracias a los esfuerzos de limpieza impulsados por Clean Water Act, una ley federal para la protección del agua, este lugar es uno de los más visitados de Nueva Inglaterra gracias a las áreas de esparcimiento que ofrece.

Pero, ¿qué tiene que ver el agua limpia con el crecimiento económico? En realidad, todo. Hemos mencionado muchas veces que el conservar el equilibrio de los ecosistemas y preservar las especies que habitan un lugar genera un impacto económico positivo. Al contrario, cuando se acaba con los recursos naturales de un área es más difícil el desarrollo.

En el caso del agua, no sólo es una necesidad primaria para nuestra salud y supervivencia, económicamente también es una necesidad básica. Nada funciona sin agua, comenzando por nosotros. Para el Puerto de Boston, tener agua limpia significó un aumento en el valor de las propiedades, incremento en la actividad portuaria y por tanto, mayores oportunidades de empleo. De hecho, se generaron más de 50.000 empleos relacionados al puerto.

Los lugares prósperos atraen riqueza en múltiples sentidos y no sólo monetaria. Por eso, las acciones que tratan de proteger nuestro derecho al agua también lo hacen con la economía de la región. En Estados Unidos, el 60% de los humedales carece de un programa de protección aún con Clean Water Act en vigor.

Una encuesta encontró que el 80% de los dueños de los pequeños negocios en Estados Unidos están a favor de que se incluyan los riachuelos y principales fuentes de agua en la ley federal de protección del agua. Ningún negocio negará que necesita agua limpia. Todo recurso natural tiene una estrecha conexión con una de las cosas que más le importa al ser humano: el dinero. El problema es que no nos hemos dado cuenta que aunque cuidar sea más fácil que destruir, en el largo plazo los beneficios son sustancialmente mayores.