La minería mexicana genera deuda ambiental

Los daños al ambiente ocasionados por esta actividad son mucho mayores que los beneficios económicos que otorga.

En lo personal, creo que es posible la conservación del ambiente y el desarrollo social, pero no todos comparten la misma idea. Esto es evidente cuando se anuncia que los daños ocasionados por la minería son mayores a los beneficios que ella reporta.

En una conferencia con legisladores del PRD, el fundador de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), Alejandro Villamar explicó que en los últimos 8 años las exportaciones mineras de México han reportado un ingreso por 73 mil millones de dólares, pero que han generado también una deuda ambiental valorada en 100 mil millones de dólares.

Esto quiere decir que la deuda y daños generados por la exportación minera es mayor que los beneficios que ella genera en un 36 por ciento. A primera vista, esto parece solamente un número rojo en la contabilidad, pero las consecuencias de esta deuda son más profundas que lo que aparentan y van más allá del dinero, impactando en los servicios ambientales a largo plazo.

Deuda ambiental

El déficit reportado originalmente por Agencia Quadratín deja una duda que se ha repetido en numerosos casos durante los últimos años: ¿Quién paga esa deuda?. Villamar explica:

Es un gran negocio para las grandes empresas, porque las comunidades y el país les está regalando un bien común propiedad de la nación, y además subsidiando con una deuda ambiental mayor al valor de lo que exportaron

En un modelo de negocio como éste, los beneficios generados van a parar al bolsillo del que explota el recurso natural, mientras que los gastos asociados deben ser “pagados” por todos los beneficiarios de dicho recurso. Este fenómeno fue reconocido desde 1833 y popularizado en 1968 por el ecólogo Garret Hardin en un artículo titulado La Tragedia de los Comunes.

Un recurso natural como el suelo puede proveer bienes y servicios ambientales. Los bienes ambientales son fácilmente cuantificables y se relacionan con el aspecto material. Los servicios ambientales son intangibles, pero también pueden ser valorados. El suelo puede proveer indirectamente de servicios como la proliferación y conservación de biodiversidad, la prevención de erosión y la creación de espacios recreativos.

Al remover el suelo de forma indiscriminada, se eliminan los bienes y servicios ambientales sin poder ser recuperados, lo cual impacta negativamente a todos los que se podrían beneficiar de ellos. La pérdida de estos servicios ambientales es la forma en la que todos pagamos la deuda.

Las prácticas mineras en México contrastan fuertemente con acciones que buscan disminuir los daños ocasionados al aire y al suelo.

Se alza la voz

Sin embargo, los afectados por esta extracción también han dejado oír su voz. Además de la REMA, existen grupos como la Campaña por una Nueva Ley Minera integrado por comunidades afectadas por diferentes concesiones mineras.

En conmemoración del Día Internacional en contra de la Megaminería Tóxica (22 de julio) y en medio de múltiples controversias sobre la Reforma Energética en México, manifestantes de la Campaña demostraron con pancartas su rechazo a las prácticas mineras que, según ellos, ocurre en más del 16 por ciento del territorio nacional, aunque algunas fuentes estiman que este número podría ser hasta del 26 por ciento del territorio.

La campaña presentará en los próximos días un documento conjunto con activistas de todo el país en el que solicitarán a la Suprema Corte de Justicia cambios a la Ley Minera vigente. Esto se une a las múltiples acciones en todo el mundo que se han pronunciado en contra de las prácticas no sustentables de minería, incluyendo a artistas como Yoko Ono y Joseph Gordon-Levitt.