El Partido Verde Ecologista defiende el fracking en México

En México (Mágico), el partido que debería velar por el medio ambiente sostiene que no se ha comprobado daño ambiental por esta práctica.

Las últimas semanas han sido intensas en la Cámara de Senadores, en específico en el debate referente a la letra chica de la Reforma Energética — un tema seguido por ambientalistas, organizaciones no gubernamentales, indígenas defensores de la tierra —. Y, ¿qué han hecho aquellos que deberían defender el bienestar del medio ambiente? Darle la espalda.

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) indicó su postura este  viernes, durante el debate referente a la Ley de Hidrocarburos, en defensa de la práctica de fracking en el país. El senador ecologista Pablo Escudero, en nombre de PRI, PAN y su partido, presentó estudios realizados por el doctor Richard Müeller, según los cuales no se ha comprobado que esta práctica provoque daño ambiental.

Mejor los senadores del PRD defendieron su postura en contra del fracking y propusieron cambios al dictamen a fin de prohibir esta técnica; ellos aseguran que sí, provocará estragos ambientales y sociales — señalaron que en Europa varios países ya lo prohibieron y, además, hay casos que si indican sus efectos.

En la propuesta de ley en revisión no se indicaba los métodos a utilizar en cuanto a la extracción de hidrocarburos, lo cual deja la puerta abierta para la implementación del fracking. En el artículo 4, fracción XXXV se lee:

“el volumen de hidrocarburos en el subsuelo, calculado a una fecha dada a condiciones atmosféricas, que se estima será producido técnica y económicamente, bajo el  régimen fiscal aplicable, con cualquiera de los métodos y sistemas de Extracción aplicables a la fecha de evaluación…”

Este dictamen fue aprobado el sábado en la madrugada, con con 91 votos a favor y 26 en contra. Se hicieron algunas modificaciones, como retirar el término “expropiación” por “ocupación temporal” — básicamente una bonita forma de ponerlo, con algunos privilegios —, la prohibición de explotación y extracción en áreas naturales protegidas, y ¿el fracking? Al final quedó aprobado.

Así es como el Partido Verde Ecologista muestra esa cara no tan verde, refugiándose en un escudo y una promesa por velar el bienestar del medio ambiente. ¿Incoherencias? Son acciones como esta las que nos llevan a pensar dos o tres veces a quién apoyar en un foro en particular. Sí, el mundo sigue al revés.