Humedales en peligro por tratar de salvarlos

El agua residual con la que se mantiene el humedal propicia el desarrollo de bacterias patógenas que afectan a las aves acuáticas, de no hacerlo se secaría y morirían de hambre.

Cuando la intención es buena pero perjudica más de lo que ayuda se agradece pero hay que parar o buscar alternativas. Los humedales de Castilla-La Mancha se encuentran en aprietos por la escasez del agua en el río Guadiana, sus gestores los han estado abasteciendo con aguas residuales tratadas, una acción eficaz pero no eficiente.

Las aguas residuales aumentan de manera excesiva la abundancia de algas que a su vez incrementan el desarrollo de bacterias patógenas, lo que trae más consecuencias negativas que positivas a los humedales pues estas bacterias ponen en peligro la vida de las aves acuáticas que viven aquí.

Puede ser que el proceso de depuración del agua no sea el adecuado, las plantas en las que se lleva a cabo este proceso son muy viejas y probablemente ya no funcionan bien y dejan filtrar muchas de estas peligrosas bacterias.

En 2010 un gran brote de botulismo en Navaseca en conjunto con los cambios fisicoquímicos en los sedimentos y las aguas del humedal propiciaron el desarrollo de la bacteria Clostridium botulinum.

Todo se unió para que este brote condujera a la sobreabundancia de algas donde la bacteria se reproduce con facilidad, luego los cadáveres de las aves que son lugares excelentes para generar más toxinas, favoreciendo la multiplicación de la bacteria. Las larvas de mosca que se alimentan de los cadáveres de las aves acumulando bacterias y toxinas serían ingeridas por aves sanas infectándolas y provocando su muerte.

El problema de las bacterias es gravísimo, pero es más grave la situación que se vive en el humedal. Si este no se abastece aunque sea con aguas residuales tratadas se secaría y entonces las aves morirían pero esta vez de hambre.

Existen dos opciones que podrían ayudar a salvar el humedal sin consecuencias ambientales: renovar las instalaciones de las plantas de tratamiento de aguas residuales o construir balsas y dejar los humedales naturales, ninguna de ellas es una inversión costeable. Lo que me llama la atención es que el alto costo de la inversión no permite que se salve el humedal mientras ese dinero se puede gastar en otras acciones que en nada beneficiarían al ambiente.