París estrena su programa de bicletas compartidas para niños

El programa de bicicletas compartidas para niños no sólo tiene fines recreativos sino educativos.

La aceptación de los programas de bicicletas compartidas en el mundo ha sido una medida favorecedora para el medio ambiente. En muchas ciudades representa no sólo una forma de transporte alternativo amigable con el ambiente sino una forma más rápida y eficiente de llegar a tu destino evitando el tráfico.

París ha apostado por hacer que su programa de bicicletas compartidas sea un poco más recreativo y educativo. Gracias al éxito de Vélib, este verano se lanzará P’tit Vélib, en el que los parisinos podrán disfrutar tiempo con sus hijos a la vez que los educan bajo una cultura verde que los anime a utilizar este servicio a temprana edad.

Es un programa piloto pues no se ha visto en ninguna otra ciudad del mundo, las estadísticas son alentadoras y se espera que sea bien aceptado. Por lo pronto las estaciones estarán ubicadas en 5 puntos estratégicos de la ciudad donde hay parques o senderos para bicicletas.

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© P’tit Vélib / Treehugger

No todos los niños tienen el mismo tamaño de los 2 a los 8 años, P’tit Vélib ofrece varios modelos de bicicleta para asegurarse de cubrir las necesidades de cada edad y hacer el viaje más seguro. También se les prestan cascos para salir a andar pues protegerse es algo que también se les debe enseñar a los niños que utlizarán este servicio a lo largo de su vida.

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© P’tit Vélib / Treehugger

Muchos de los padres son usuarios de este servicio que es el tercero a nivel mundial sólo detrás de los programas de Wuhan y Hangzhou, así que no será difícil que quieran compartir esta experiencia con sus niños mostrándoles la ciudad de una manera sustentable.

A mí me encanta la idea de tener un sistema de bicicletas compartidas para niños. Es una buena forma de poder educar a tus hijos con una conciencia ambiental basada en la práctica y en el ejemplo. Además puedes divertirte mientras lo haces e inspirarlos a tener una actividad física que en la ciudad a veces es difícil de tener.

El programa P’tit Vélib enseñará a muchos niños que cuidar el ambiente es saludable, bueno y divertido. Ojalá el éxito de este programa inspire a otras ciudades del mundo a adoptar proyectos similares.