Pidamos tierra y futuro para los jóvenes campesinos de Paraguay

Sin tierra, ellos no tienen futuro. Sin el trabajo y el cuidado de los campesinos, la tierra tampoco lo tiene.

En junio de 2012, después de 8 años de disputa legal, los campesinos que habitaban las tierras públicas Marina Kue, en Curuguaty, fueron desalojados de forma violenta. Se reportaron 11 campesinos y 6 policías muertos, un acontecimiento que todavía se encuentra fresco en la memoria de Paraguay, de la misma forma en que sigue bajo la lupa internacional.

Han pasado 2 años. La reforma agraria y la devolución de las tierras que prometió Fernando Lugo, entonces presidente paraguayo, nunca ocurrió. El régimen de Federico Franco apoyó a los gigantes transnacionales, esos que se adueñan de las tierras para explotarlas, agotarlas, de tal forma que van acaparando todo para después botarlo como desecho. Ahora con Horacio Cartes, actual presidente, existe una oportunidad de actuar.

En este contexto, Oxfam ha lanzado la campaña Jóvenes sin tierra = Tierra sin futuro, en apoyo a los más de 260 jóvenes paraguayos que se han quedado sin tierras por culpa del acaparamiento y desalojo.

“Valoramos la tierra porque ella es como nuestra madre, porque nos da la vida. Para quienes no comprendan esto, les decimos que la tierra es nuestra madre, porque nos da la vida y nos alimenta. Muchos jóvenes no tienen tierra, igual que nosotros, pero no piensa cómo tenerla si no que se van a vivir a las grandes ciudades”.  ~Rodolfo Castro

Estas familias, que aún sufren las consecuencias de aquel 22 de junio, necesitan un lugar para cultivar con todo el respeto que le dicta esta práctica tradicional en su comunidad; sin tierras, no tienen futuro. A su vez, las tierras en manos de esas gigantes transnacionales, sólo le espera un futuro de infertilidad y escasez.

¡Todos podemos alzar la voz! Pidamos al presidente Horacio Cartes que resuelva el caso de Curuguaty y que devuelva las tierras a aquellos jóvenes paraguayos para que trabajen esa tierra que no sólo significa el futuro de sus familias, sino el futuro de todo su país.

Firma la petición online de Oxfam. Conoce más sobre el caso. Comparte la petición con tu familia y amigos, en redes sociales. Recuerda que la firma de todos tiene sentido.