El aguacate mexicano peligra por el conflicto en Michoacán

En Estados Unidos la venta del aguacate ha bajado porque se cree que su compra financia cárteles mexicanos.

La violencia en México no sólo afecta a las personas que están en el área de conflicto, también frena el desarrollo de México. El campo mexicano se ha visto desmejorado desde hace años porque muchas de sus tierras se explotan al gusto de narcotraficantes que amenazan a los agricultores en caso de oponerse. En el caso de Michoacán la imagen del país en el mundo acaba con el negocio.

El precio del aguacate ha subido más del doble de diciembre de 2013 a enero de 2014 pasando de $18 pesos a $42-$45 pesos por kilo, esto tiene que ver con el conflicto en Michoacán y no con el mal tiempo o la oferta y demanda como alega la Secretaría de Economía.

Los avances en los sistemas de recuperación de aguas para el riego han sido exitosos en cosechas recientes llegando a cifras récord. Nunca antes había sido tan fácil cultivar el aguacate en esta zona donde se cultiva el 85% de la producción nacional. Sin embargo, el producto no ha podido moverse adecuadamente en el mercado.

Dentro del país la venta el aguacate se comporta de manera normal, es el negocio de las exportaciones el que se ve amenazado. En Estados Unidos el consumo ha bajado porque se cree –posiblemente por una campaña de desprestigio iniciada por la competencia- que al comprar aguacates mexicanos se está financiando la actividad de los cárteles, llegando a llamarlos “aguacates de sangre”.

La realidad no podría estar más alejada de esto. Gracias a la actividad de las autodefensas y la fuerza pública federal, algunos dueños de huertos de aguacate han recuperado tierras de las que los templarios habían despojado. Hay por ahora cierta incertidumbre porque no se sabe si en algún momento regresarán a extorsionarlos con el cobro de piso, por cajón vendido o tonelada producida, tampoco se sabe si otro grupo vendrá a reemplazarlos.

Varias de las zonas de cultivo están dañadas y descuidadas, justo en la peor temporada porque la época de octubre a mayo es la de cosecha más fuerte y se prevé que bajo estas condiciones, la fruta aumente aún más de precio a menos de que el gobierno lo subsidie u ordene el control de precios.

Es indignante que lo único que puedan hacer los productores de aguacate es tratar de dar una versión diferente de la imagen del campo mexicano a la que dan en las noticias internacionales. Los productores del país están bien posicionados en Estados Unidos, principalmente por la calidad de nuestro producto. No se puede negar la realidad pero aún se trata de mantener en alto el nombre de México.

Fuente: Aguacates de sangre (Milenio)