Activa tu glándula pineal sin gastar un centavo con este video

Uno de los caballitos de batalla del New Age es la venta de cursos para la “iluminación”. Puedes intentarlo sin gurúes con técnicas muy accesibles. Sólo debes abrirte a la conciencia con voluntad.

Una de las cosas que más desconfianza produce de las técnicas que nos acercan a la espiritualidad, es el mercado que de esto se desprende. Personalmente el New Age me recuerda la canción de Charly García “Estás buscando un símbolo de paz”. Pero en un mundo como el actual, secuestrado por la gran empresa, es imposible no intentar desesperadamente encontrar el equilibrio espiritual.

Atontados por la vida urbana y la sobre explotación, tenemos nostalgia de algo que no conocemos, de una fuerza primal que deviene de una cosmogonía hermosa y desconocida que palpita en una memoria ancestral. Mitología que se hace presente en la catarsis, en esos periodos de fuga, de crisis, de los cuales no estamos exentos a lo largo de nuestra existencia.

Hemos hablado del Temazcal, de la musicoterapia, del yoga, de las técnicas para renovar nuestro cerebro e incluso de “El amor como vibración cósmica liberadora de energía”. Hoy les compartiré un video sobre la activación de la últimamente superanchifamosa “Glándula Pineal” o epífisis, un órgano olvidado, tanto como nuestra relación con la naturaleza.

Este ovoide que está en el centro de nuestro cerebro, es un reloj biológico que se relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño.  Libera melatonina, hormona inductora del sueño, y lo hace a partir de la serotonina. La melatonina es también un poderoso antioxidante, y se ha comprobado que protege del cáncer. Pero también está comprobado que altas dosis de esta hormona tienen un efecto cancerígeno. Controla el inicio de la pubertad y la producción de esta hormona disminuye con la edad.

Herófilo de Calcedonia, en el siglo III a. C., quien se cree la descubrió, la vinculó a funciones valvulares reguladoras del «flujo del pensamiento». Expertos y grandes hombres universales hablan de la glándula.  René Descartes la calificó de «tercer ojo», siendo para él “el correlato físico del alma”.

Por si fuera poco,  Strassman, postula que la glándula pineal aloja el espíritu o alma desde el 49.º día tras la concepción, que «es capaz de recibir información, en lugar de únicamente generar esas percepciones», y que «permite al cerebro percibir la materia oscura o universos paralelos, reinos de existencia habitados por entidades conscientes».

La meditación ayudaría a “despertar” esta parte del cerebro, como también algunas drogas como el DMT.