La exposición al río Atoyac podría provocar cáncer

Uno de los ríos más contaminados de México supone un peligro mortal para los habitantes de la zona.

El río Atoyac es uno de los afluentes más representativos del estado de Puebla, en México. Por desgracia, también es uno de los ríos con mayor contaminación en el país. Cerca de mil industrias y 50 municipios de las entidades de Puebla y Tlaxcala arrojan sus desperdicios industriales al agua. Se estima que el río contiene al menos 25 sustancias nocivas para la salud y se ha convertido en un foco de enfermedades como la hepatitis, el cólera o el cáncer.

Precisamente sobre la relación del Atoyac con este último mal ha alertado Greenpeace México. En el estudio “Ríos tóxicos: Lerma y Atoyac”, revelado por la organización en enero de 2014, se indica que el río tiene “51 compuestos orgánicos volátiles (COV) y semi-volátiles (sCOV), algunos de los cuales son clasificados como potencialmente cancerígenos para vertebrados y probables cancerígenos para humanos.”

Pero no sólo el contacto con el agua sería riesgoso, sino que se hallo que estos compuestos son “fácilmente dispersados por el aire”, por lo que se considera que el riesgo de exposición es alto.

Aunque el estudio de Greenpeace encontró una baja concentración de metales pesados, se hallaron muestras de cadmio y cromo en el Atoyac, considerados como de alto factor cancerígeno. Así mismo, se encontró la presencia de vanadio, el cual al ser inhalado, puede causar cáncer. También se detectó pentaclorofenol, empleado en la industria textil -muy común en la región de Puebla y Tlaxcala-.

Esto es especialmente riesgoso, ya que el gobierno actual de Puebla ha dispuesto un plan de rescate del río que contempló la creación del Ecoparque Metropolitano; un área verde que se extiende alrededor de las orillas del río, por lo que la población que acude a dicho espacio estaría expuesta a los peligros. Además, la mala planeación urbana también ha propiciado que existan asentamientos irregulares en extrema cercanía al río Atoyac.

El problema, como denuncian los medios locales, es que la administración ha dado preferencia a la construcción de parques en lugar del saneamiento de las aguas del Atoyac. Se han invertido 350 millones de pesos MXN (casi 27 millones de dólares USD) en las áreas verdes, pero las plantas tratadoras estuvieron sin actividad durante casi 20 meses entre 2012 y 2013.

Ojalá el gobierno local se centre más en el saneamiento del río, antes de emprender acciones que son más vistosas -como la creación de parques- pero que ponen en riesgo a la población. Y, sobre todo, frenar la contaminación de las empresas de la región, quienes cargan con gran responsabilidad al verter sus desechos irresponsablemente en el cauce del Atoyac.

Fuente: Greenpeace tira a la basura políticas ambientales de Moreno Valle; toxicidad en el agua y el aire del Río Atoyac provoca cáncer (Periódico Central)