Agricultores mexicanos protestan contra el TLCAN

20 años después de la entrada en vigor del TLCAN, los campesinos mexicanos demandan justicia y reformas que beneficien al campo.

A 20 años de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cientos de campesinos se manifestaron en contra del tratado pues en el tiempo que lleva activo no han visto mejora en su calidad de vida ni aumento en sus ingresos pero sí desastre y violencia en sus tierras. Exigen también que pare el acaparamiento de tierras e impulsar políticas de uso racional del agua.

El puente Córdoba Américas que une a Ciudad Juárez con el Paso fue bloqueado el jueves 2 de enero por una cadena humana con más de 250 agricultores inconformes con la situación que se vive en el campo mexicano. En sus mantas afirman que el TLCAN ha devastado el campo mexicano al tiempo que exigen justicia, desarrollo y reformas que beneficien al campo.

Los campesinos que bloquearon el puente pertenecen al Frente Democrático Campesino de Chihuahua, la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras, el Movimiento Agrario Indígena Zapatista y la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito de Sector Social.

El coordinador del Frente Democrático Campesino (FDC) de Chihuahua, Fernando Ortega, sostiene que “el Tratado de Libre Comercio devastó a los pequeños productores de México y a gran parte de la ciudadanía. También generó pobreza en el campo, inseguridad, desempleo y migración”.

Es difícil de creer que un instrumento que en teoría debería beneficiar la economía de las actividades del campo, sin embargo a 20 años de su existencia, sólo ha logrado destruirla. En la práctica, el TLCAN beneficia a las grandes empresas agroindustriales de México, Estados Unidos y Canadá.

Los campesinos que por ser pequeños productores no cuentan con los subsidios para producción agrícola como los de las grandes empresas, no tienen manera de competir contra ellos y sólo registran pérdidas en sus cultivos.

Los productores, en específico de maíz, manzana, frijol y sorgo, exigen recibir un precio justo por sus cosechas. El costo de producción del frijol está por encima de los $12 pesos MXN ($USD 0.92) por kilo y ellos sólo reciben de $6 a $7 pesos MXN ($USD 0.46 – 0.53) por parte de los intermediarios.

Lo mismo sucede con el maíz, el cual se paga de $2.700 a $2.900 pesos MXN por tonelada ($USD 207 – 222) cuando el costo de producción por hectárea es de $12.000 a $20.000 pesos ($USD 920 – 1535). En el caso de los productores de sorgo, las pérdidas ascienden a 800 millones de pesos y los de manzana perdieron el 70% de sus ingresos.

Si a esta situación se suma la incertidumbre que provoca la manera tan oculta en la que se ha manejado la parte que concierne a la Propiedad Intelectual en el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TTP), los campesinos mexicanos pueden temer tanto como exigir, pues con estrategias que benefician más a las empresas que a los pequeños productores del campo, los temas de plantas y semillas pueden poner su cuello bajo el hacha.

El panorama es desolador y ni siquiera hemos llegado a las implicaciones económicas que la nueva reforma hacendaria tendrá en el campo por el tratamiento igualitario que se le dará a los contribuyentes. Por tanto, los agricultores invitan a la ciudadanía a sumarse a la protesta que tendrá lugar el próximo 31 de enero en la Ciudad de México.

2014 es el año internacional de la agricultura familiar y de no ser atendidos los reclamos de los campesinos, se iniciará un movimiento en México para solicitar a los tres gobiernos acciones justas para los pequeños y medianos productores del campo mexicano.

Fuente: Campesinos hacen cadena humana en Juárez contra el TLCAN (Proceso)
Formarán cadena humana contra TLCAN en puente internacional de Cd. Juárez (La Jornada)
El TLCAN “nos empobreció y el gobierno nos excluyó del desarrollo”: campesinos (La Jornada)