Viviendo hoy, pensando en el mañana con Slow Food

¿Y si todos recordaramos nuestro derecho a vivir lenta y tranquilamente?

Vivimos en una época “a corto plazo” y de velocidad. Poniéndolo en palabras de Eduardo Galeano, “¿será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?”. No cabe duda que vamos acelerados, no sólo en lo físico, sino también en pensamiento, en hábitos, en información, en desarrollo y hasta en emociones.

En estas fechas las tiendas se llenan y no buscamos más que repetir ese patrón consumista y jamás cuestionado. Nos resulta cómodo vivir en el presente inmediato y la conocida locución latina “Carpe Diem” no son más que dos palabras mal adaptadas a nuestra conveniencia.

Sin embargo, te invitamos a comparar la eficiencia del frenesí. Son dos palabras muy diferentes y con perspectivas de gran contraste. Hoy, con nuestro primer post, te invitamos a conocer un poco más sobre el movimiento mundial Slow Food con la siguiente ficha informativa.

  • NOMBRE: Slow Food

  • MISIÓN: Reconocer, dar importancia y preservar al placer gastronómico, aprendiendo a disfrutar la diversidad y variedad de productos y sabores locales tomando en cuenta el ritmo de las estaciones y del convite; educar a los consumidores en temas de nutrición, sabores y las consecuencias de nuestras elecciones alimentarias.

  • ORÍGENES: Contrario a lo que se puede llegar a imaginar, esta asociación se fundó en 1986 transformándose a reputación internacional en 1989 gracias al italiano Carlo Petrini. El Slow Food está simbolizado por un caracol, emblema respetando la lentitud y paciencia de los productos alimenticios. Es la antítesis se lo que hoy conocemos por el Fast Food. Petrini se escandalizó cuando el primer Mc Donald’s estuvo por abrirse justo frente a la Piazza di Spagna en Roma. Y es así cómo transformó su mantra en realidad: “no podemos cambiar el mundo, pero podemos intentar salvarlo”.

  • ¿QUÉ Y EN DÓNDE?: Slow Food es una asociación internacional que cuenta con más de 100,000 miembros en todo el mundo. La red de miembros está organizada y distribuida en convivia, que son grupos locales coordinados por un responsable. Están en activo más de 1000 Convivium Slow Food en 122 Países, incluidas las 350 Condotte en Italia. Dentro de las múltiples actividades de cada convivium se organizan eventos para promover sus campañas tanto a nivel local como internacional (cursos, catas, talleres educativos, cenas, etc.).

Como bien dice el proverbio “sin prisa pero sin pausa” prolongaremos la vitalidad de nuestro presente y mejoraremos la calidad de nuestro futuro.