Presupuesto 2014 deja afuera subsidios de infraestructura solar para viviendas sociales

La energía solar térmica ha permitido que 26 mil familias cuenten con agua caliente gratis en sus casas. Pese a esto, la iniciativa fue echada abajo por el gobierno de Sebastián Piñera.

El secreto de los modelos exitosos como el Alemán, está en que el 51% de sus ciudadanos son dueños de la infraestructura energética, por medio de paneles solares o termosolares que los hace autoabastecerse de electricidad y calor con un sistema de cogeneración. Lamentablemente, la  energía como negocio ha provocado que las ERNC no sean subvencionadas, manteniendo el apoyo a los hidrocarburos.

La Asociación Chilena de Energía Solar calcula que unas dos millones de personas, si proyectamos la construcción de viviendas bajo UF 4500 al 2020, podrían quedarse sin la posibilidad de contar con agua caliente gratuita, un beneficio que modifica la calidad de vida en forma permanente, dado que la ley que entrega una franquicia tributaria a sistemas solares térmicos  promulgada el 2009, durante el gobierno de Michelle Bachelet, no fue incluida en el presupuesto 2014 por la administración Piñera, pese a autodenominarse como “innovadora y de excelencia”.

Pese a que la ley 20.365 ha permitido que 26 mil familias cuenten con agua caliente gratis en sus casas, desde el primer trimestre del año 2013 (cuando los nuevos proyectos no alcanzan a tener recepción municipal antes del 31 de diciembre del presente año,) la venta e instalación de sistemas solares térmicos en nuevos proyectos inmobiliarios, se encuentra prácticamente paralizada.

La paradoja es que hace unas semanas el gobierno de Piñera inauguró y ha estado promoviendo el “Sello Energético para Viviendas”, en una clara inconsistencia y falta de coherencia, tomando en cuenta que es clave contar con este tipo de infraestructura para responder a estos criterios. Sumado a esto, el Ministerio de Energía lanzó una bonita, pero hipócrita campaña de ahorro energético con un video viral protagonizado por Peter Rock, si lo analizamos en base a este tipo de acontecimientos y por los antes descritos.

Se trata de un proyecto que cuenta con apoyo político transversal en el Congreso. En dos oportunidades, la Comisión de Minería y Energía del Senado solicitó el envío de este proyecto. Incluso, durante la discusión del presupuesto en la Sala, tres senadores de la Comisión de Minería y Energía solicitaron al Ministro Larraín su inclusión.

Esta política pública de verdadero impacto positivo en la sociedad, pues tiene una rentabilidad social de 7 puntos, lo que significa que por cada peso que el Estado invierte, se devuelven 7, también aporta al medio ambiente, ya que de extenderse está modalidad de paneles, se dejarían de producir 16 toneladas de CO2 en su vida útil y un ahorro del orden del 70% en el precio del gas.

El consumo de gas para calentar agua puede representar $30.000 mensuales para una familia promedio, cifra que para un grupo familiar de ingresos bajos, es muy importante; más aún, 2,5 millones de chilenos aún no cuentan con agua caliente y la franquicia tributaria para sistemas solares térmicos es una ayuda concreta para ello.

Pero,  todo indica que es más conveniente impulsar el alza de precios en las tarifas eléctricas residenciales, que de forma minoristas -consumimos sólo el 16% del total de electricidad generada- no pueden acceder a contratos directos y se ven sometidas al sistema pool de generación con intermediarios con lo cual se fija el precio spot. Ya se ha advertido sobre un alza en la tarificación del orden del 7% para 2015 , lo que obligará a la aprobación de HidroAysén, entre otros proyectos impopulares en la ciudadanía, pero que reportan increíbles utilidades para las tres empresas- Colbún, Endesa y Aes Gener- que concentran el mercado eléctrico.