Bachelet y Matthei pasan a segunda vuelta ¿Se viene el ecocidio?

Chile mantuvo el duopolio en estas elecciones. ¿Cuáles son sus propuestas? ¿Cuáles los riesgos que corremos?

Chile en el día de ayer vivió una nueva jornada de “Fiesta Democrática” con un padrón electoral de 13,5 millones de votantes, o “invitados”, al que asistieron menos de la mitad. La abstención consiguió ganarle a los que republicanamente adscribieron al derecho ciudadano, consiguiendo que los resultados fueran los mismos de siempre: el duopolio de las principales fuerzas dominantes, la moderada y la de derecha dura, pasaran a segunda vuelta con rostro de mujer.

A pesar de las expectativas que llegaban con una amplia gama de candidatos, de dar un giro a la política neoliberal, la ciudadanía apostó por la ex presidenta Bachelet y la ex ministra del Trabajo Matthei.  ¡¿Qué significa esto para el medio ambiente?! La verdad es que demasiado. La candidata del rodeo y la de la cola de zorro en la solapa del vestido, entrarán en La Moneda con un prontuario que da claras señales de continuidad en las no-políticas en materias estratégicas como lo son la explotación de los recursos naturales, la energía, el uso de suelo y de agua, entre tantos otros.

Mientras Bachelet expuso en su programa la opacidad de un programa indefinido y ambiguo en estas materias, Matthei sin hacer muchos esfuerzos, apostó por la absoluta continuidad de lo creado en Dictadura.

Lo que debes esperar de Bachelet

De lo poco que indica claramente su programa, la ex presidenta, promete completar la reforma ambiental iniciada en su gobierno, evaluará la ley de Bosque Nativo y estudiará una solución al estatuto jurídico que debe tener CONAF. En materia de transgénicos, no dice nada concreto, solo que cumplirá sus compromisos internacionales, y elevará al Congreso la discusión.

Promete que impulsará una ley general de residuos y un plan de gestión nacional de situaciones graves de contaminación existentes y que reforzará los contenidos de educación ambiental para las escuelas. En el sector público exigirá buenas prácticas ambientales, y preferirá productos amigables con el medio ambiente. Pero en nada hay definiciones, sólo cuestiones generales.

Lo único claro es que reciclará sus millones de palomas de pvc, en la confección de bolsas con su rostro, que pulularán por las grandes Alamedas de esta patria cooptada por la continuidad sin cambio.

Hoy, y al fragor de una campaña, despliega la sustentabilidad como capital electoral, pero sabemos muy bien que Bachelet ya estuvo en el gobierno, y el legado ambiental estableció una desigualdad entre las personas y las empresas con total ausencia del Estado, aprobó 42 termoeléctricas, la planta Agrosuper en Freirina, el proyecto Pascua Lama avanzó aún con las irregularidades que presentaba, el conflicto-chileno mapuche, que lejos de encontrar vías de diálogo, se caracterizó por la violencia de Estado con la muerte de varios comuneros y la aplicación de la Ley Antiterrorista. Sus fast tracker (que hoy son parte de su comando)  presionaron a entidades autónomas como el SAG y Conaf para la aprobación de HidroAysén, y del cambio de uso de suelo el último día de gobierno por parte de su ministro del Interior, Edmundo Perez Yoma, también acusado de robo de agua en Petorca, para permitir la aprobación de la central a carbón Campiche. Pese a todo este prontuario, el electorado le dio la primera preferencia.

Lo que debes esperar de Matthei

La señora de la querencia, que quiere mano dura para Chile, puso de relieve en su programa en materia medio ambiental, Matthei promete que cada capital regional tendrá un parque urbano relevante, similar al Cerro San Cristóbal, hacia el año 2017. Sí, sólo eso. Nada más.

Para mejorar la energía, propone un plan completo y detallado de medidas que apuntan a destrabar la inversión en generación, es decir aprobar todos los proyectos en carpeta, termo e hidroeléctricos, y de transmisión, la carretera eléctrica,  y a fomentar fuentes renovables, tanto convencionales (termoeléctrico e hidroeléctrico) como no convencionales, sin decir el porcentaje.

Piensa promover la aprobación del proyecto de ley de interconexión SIC-SING y, de materializarse la obra, reestudiar el sistema de tarificación de los sistemas troncales de transmisión, y fijar un tope en la recaudación del impuesto a los combustibles, para que en la medida que crezca el parque automotor, el impuesto por litro de combustible baje sostenidamente.

El transporte público contará con una gran cantidad de recursos en regiones y en las provincias rurales de la RM, a partir de los recursos espejo del Transantiago. Se trata de US$ 700 millones por año en forma extraordinaria, los que serán usados para mantener tarifas reducidas y para que así más gente pueda usarlo de acuerdo a su presupuesto. Pero también cerca de un 50% de esos recursos podrán destinarse a la construcción de infraestructura vial, obras camineras menores y mayores, ciclovías, paraderos, gestión de tráfico, entre otros. Todo “podría”. Tampoco tiene nada claro.

Lo que perdimos

  • Las propuestas de Sfeir, de Marcel y Roxana, tenían un claro acento en la economía al servicio humano y la totalidad de los recursos naturales para protegerlos y explotarlos de manera sustentable a tuición de un Estado soberano del pueblo de Chile, que lamentablemente perdió no sólo la memoria, sino también el deseo de recobrar su dignidad. En cuanto a Marco Enriquez la fiscalización y las estrategias a contar de políticas públicas con altos estándares técnicos.

Estos cuatro años veremos el avance del capitalismo sin ética y con un Estado aun bajo las garras de Guzmán, en la letra manchada con sangre y boñiga de la Constitución tiránica, que hará claro eco en el gobierno de turno. Se podría aprobar definitivamente HidroAysén, pese a las protestas, pues ya saben que estas no se traducen en un castigo electoral. También podremos vivir la reactivación del proyecto Pascua Lama. Bueno, en definitiva mi pronostico es algo apocalíptico. Lo importante es estar unidos para poder generar cambios desde la base social que por fin se hagan consistentes en las urnas.