San Pedro de Atacama, la puerta de entrada al desierto

En esta oportunidad queremos que conozcas algunas de las bellezas naturales que podrás conocer si visitas San Pedro de Atacama.

San Pedro de Atacama es uno de los destinos preferidos para visitar en Chile, ya que se trata de la puerta de entrada al desierto de Atacama, uno de los más áridos del mundo. El pueblo está ubicado a 1.700 kilómetros de Santiago y a 160 del paso internacional Jama, en la frontera con Argentina, en la provincia del Loa, en la Región de Atacama.

En esta zona, la mayoría de sus residentes mantienen de forma permanente las tradiciones, como la crianza de ovejas, cabras, llamas, aves y conejos, además de las terrazas de cultivo y, por supuesto, la artesanía local.

En los alrededores, como Toconao, Talabre, Camar, Socaire y Peine es posible encontrar alojamiento y comida tradicional, además de arte rupestre y los clásicos Ayllus, que son verdaderos oasis de campo, que rodean el casco antiguo de los pueblos. Son varios, como Sequitor, Condeduque, Yaye, Solcor, Catarpe y Vilama, entre otros.

En estas áreas es ideal realizar paseos a caballo o en bicicleta y, para evitar perderte, ten siempre claros los tiempos que demoras en llegar a cada uno de los puntos de interés. En todas partes podrás encontrar talleres de artesanía, paseos de astronomía y lugareños que estarán felices de contarte las historias del lugar.

Visitar San Pedro significa la posibilidad de conocer bellezas naturales como el Valle de la Luna, declarado Santuario de la Naturaleza y parte de la Reserva Nacional Los Flamencos, que se ubica dentro de la Cordillera de la Sal. También puedes visitar el Salar de Atacama, ubicado a 56 km de la ciudad y los Géiseres del Tatio.

La Reserva Nacional Los Flamencos está dividida en diferentes sectores con diferentes temáticas, como el de los Salares de Tara y Aguas Calientes, el Salar de Pujsa, Aguas de Quelana y Tambillo. Pero si lo que quieres es pasar un buen rato bajo el agua del desierto, te recomendamos los Baños de Puritama, ubicados a 30 km al norte de San Pedro. El lugar cuenta con camarines, saunas y baños conectados a las piscinas, por pasarelas de madera.