Maíz transgénico gana terreno en México

En 2013 empresas como Monsanto, PHI México, Dow AgroScience han extendido la liberación de maíz genéticamente modificado; en algunos estados, abarcan casi todo el suelo para cultivo.

A pesar de los esfuerzos de organizaciones y asociaciones que se expresan en contra de los organismos genéticamente modificados, el maíz transgénico va ganando territorio nacional. En 2013 —a dos mese de terminar el año— Monsanto, Pionner, Dow AgroSciencias, Syngenta y Bayer expandieron su territorio para liberar transgénicos, en fase experimental, piloto y comercial.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) da conocer los datos en su informe titulado “Estatus de solicitudes de permiso de liberación al ambiente de maíz genéticamente modificado ingresadas en 2013”. En el documento se refleja datos aterradores, sobre la extensión del maíz y los estados que afecta.

  • Pionner Hi Bred (PHI México) presentó 10 solicitudes: una solicitud en fase piloto, cinco en fase experimental y cuatro comerciales, abarcando un área de 2.665.074 hectáreas (26.651 kilómetros cuadrados) en los estados de Sinaloa y Sonora.
  • Monsanto presentó 14 solicitudes para liberación de maíz genéticamente modificado: 11 en fase piloto en un área de 568,57 hectáreas (5,7 kilómetros cuadrados), en los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango y Baja California; 3 en fase comercial, extendidas en 440,000 hectáreas (4.400 kilómetros cuadrados) en Chihuahua, Coahuila y Durango.
  • Dow AgroSciences presentó tres solicitudes: dos en fase experimental y una en fase comercial, esta última en un área de 375.000 hectáreas (3.750 kilómetros cuadrados) en Sinaloa.
  • Syngenta presentó 16 solicitudes: cuatro en fase piloto y 12 en fase experimental, en lo estados de Sinaloa, Tamaulipas y Chihuahua.

En resumen, los estados afectados son Baja California, Coahuila, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas. Los números reflejan grandes extensiones de tierra, que podría afectar a los productores locales. ¿Y dónde queda nuestro maíz?

Actualmente el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) tiene una consulta pública en su página web, sobre 20 solicitudes de liberación de OGM, entre maíz y algodón, realizado por las empresas antes mencionadas. Son:

  • PHI México: tres solicitudes de liberación experimental de maíz resistente a insectos lepidópteros y tolerante al herbicida glifosato. Estados: Chihuahua, Coahuila, Durango y Sinaloa. Dos solicitudes más para su liberación comercial en Sinaloa.
  • Dow AgroSciences: una solicitud de liberación comercial de maíz resistente a insectos lepidópteros y tolerante al glufosinato de amonio. Estado: Sinaloa.
  • Syngenta: una solicitud de liberación piloto de maíz resistente a insectos lepidópteros, coleópteros y tolerante a los herbicidas glifosato y glufosinato de amonio. Estado: Sinaloa.
  • Bayer: seis solicitudes para liberación de algodón, OGM con distintas propiedades y resistencias. Estados: dos para Chihuahua, Coahuila, Durango y Zacatecas, dos para Baja California y Sonora, dos para Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí. Tres solicitudes para liberación de algodón en programa poloto. Estados: una para Baja California y Sonora, otra para Tamaulipas y, la última, para Chihuahua, Coahuila, Durango.
  • Monsanto: cinco solicitudes para la liberación experimental de maíz genéticamente modificado, con diferentes resistencias. Estado: Baja California Sur.

El proceso de la consulta, a mi parecer, resulta poco amable para un pronunciamiento. De acuerdo con Senasica, se debe emitir la opinión respectiva para cada solicitud, con sustento técnico y científico. Se debe presentar dentro de los primeros 20 días hábiles, posterior a su presentación. Entonces, cada consulta debe ser precisa para cada solicitud.

Resulta preocupante la extensión del maíz transgénico, como señala el diputado Luis Ángel Xariel Espinosa Cházaro , quien pidió a la SAGARPA una evaluación de las solicitudes en especial atención a los casos de Sinaloa y Tamaulipas. En dichos estados se cubre un territorio considerable, casi la totalidad del suelo cultivable. 

Además, recuerda Espinosa Cházaro, sobre los riesgos de los organismos genéticamente modificados, su afectación a la salud y al medio ambiente. Resulta preocupante, también, la contaminación encontrada en maíz nativo en los estados de Oaxaca, Sinaloa, Chihuahua, Veracruz y Guanajuato, un tema que se debe investigar.

Es importante, como sociedad, que tomemos cartas en el asunto para que juntos pongamos un alto al maíz transgénico y protejamos nuestras especies nativas. Por ello, hay que sumarnos a las acciones propuestas por organizaciones, para alzar la voz y recordar a todos que sin maíz no hay país.

Fuente: Ecoportal

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