Contras del Acuerdo de Asociación Transpacífico entre Latinoamérica y EE.UU

La reunión de Piñera con John Kerry, consistió básicamente en acordar la pronta firma a este tratado, lo que podría amenazar la libertad al acceso a los medicamentos genéricos y provocar el alza de su costo.

El libre comercio seduce a cientos de mandatarios de economías alternas, que ven una buena oportunidad de ofrecer sus productos a potencias económicas. Lamentablemente no todo lo que brilla es oro y muchas veces estas decisiones a largo plazo han obtenido efectos indeseados, como convertirse en mero exportador de materias primas lo cual termina jibarizando el mercado interno, el cual debe importar las manufacturas rompiendo el equilibrio entre lo que sale y entra del país.

Ya sucedió en México, donde los TLC provocaron mayor cantidad de pobreza. Chile está en las mismas, sin industria local, los productos asiáticos plagan el mercado y nuestros recursos naturales sufren de una explotación bien poco amable en cuanto a impacto social y medio ambiental, con una escasa mitigación y una tributación insuficiente para mejoras en los servicios básicos que debiera garantizar un Estado serio.

Ahora el Acuerdo de Asociación Transpacífico ( TPP) es un tratado de libre comercio suscrito en 2005, cuya última ronda de negociaciones se llevó a cabo entre el 15 y el 24 de mayo de 2013 en Lima Perú. Sus alcances son múltiples; abarcan desde las libertades de los usuarios de Internet —en lo que los expertos aseguran que se asemeja mucho a la bullada Ley Sopa—, la industria farmacológica, el tema de los derechos de autor.

Esto viene siendo bastante grave porque los países latinoaméricanos, que no tienen solucionado varios temas de salud pública, derecho de autor, protección de la biodiversidad biológica y cultural, el acceso a medicamentos y material educativo sin restricciones excesivas, y la propiedad intelectual, tendrán que adaptarse a las legislaciones de países anglosajones y asiáticos sin estar en igualdad de condiciones, lo que se prestará para situaciones indeseables.

Por ejemplo al extender la protección las patentes de medicamentos más allá de los plazos actuales, o restringir la impugnación a solicitudes de patentes frívolas, se retrasará la disponibilidad de medicamentos genéricos y aumentaría el costo de las medicinas. 

Todo esto es alertado por Rodrigo Contreras A., quien encabezó las negociaciones del TPP hasta que presentó su renuncia el año pasado, quien publicó la columna Nuevo Tablero Mundial, en el diario peruano Caretas.

Es de esperar que el “desarrollo” no sea planteado por criterios contrarios a la sustentabilidad y a las identidades propias de este lado del mundo. Es probable que la resistencia sea bastante fuerte, dado que lo perseguido por las comunidades es reguardar y respetar las escasas libertades a las que tenemos acceso.

Fuente: Los derechos y libertades que amenaza el tratado económico que Piñera negocia con Obama (El Mostrador)