Periodistas multados y expulsados por cubrir protesta indígena contra hidroeléctrica [Brasil]

50.000 indígenas exigen que se detenga la construcción de Belo Monte, pues ésta inundará sus hogares. Pero parece que el gobierno brasilero no quiere que nada se sepa ni opaque a la hidroeléctrica “mais grande do mundo”.

Un repudiable acto contra toda libertad de prensa y una clara discriminación a las demandas indígenas se vivió en Belo Monte (selva amazónica de Brasil) el pasado 3 de mayo. Tres periodistas fueron expulsados de una manifestación pacífia indígena por decenas de policías brasileros. Además de recibir amenazas de cárcel, uno de los reporteros fue multado por una suma de 1000 dólares.

Lunaé Parracho, fotografo de Reuters; Ruy Sposati, asesor de prensa del Consejo Indígena Misionero (CIMI), y el corresponsal de Radio France Internationale (RFI) en Brasil, François Cardona, son los tres periodistas que fueron tratados como criminales por la propia Policía Federal de Brasil. Las comunidades amazónicas del sector le han entregado todo su apoyo a los comunicadores, pues acusan que no tienen cabida en la prensa oficial, por lo que cualquiera que denuncie lo que está ocurriendo es una buena carta para ellos y su trabajo debe ser respetado.

“Nuestra protesta es pacífica. Estamos pidiendo ser escuchados. ¿Por qué no quieren que los periodistas aquí? “, cuestiona el guerrero indigena Valdenir Mundurukú.

Los profesionales intentaban al tomar imágenes de la construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte, que desde que comenzó a construirse, a principio del 2012, no ha dejado de entrar en polémicas y ha sufrido varias paralizaciones por protestas de las comunidades aborígenes del sector que no quieren este invasivo proyecto en sus tierras que inundará más de 516 kilómetros de selva obligando a que unos 50.000 indígenas deban abandonar su hogar.

Links:

Fuente: Dois jornalistas são expulsos e um é multado cobrirem ocupação de Belo Monte (Cimi.org)