El caso del plomo y el efecto de las estrategias en Salud Pública en España

Tras ser conscientes del daño a la salud producido por determinadas situaciones ambientales, ¿tienen éxito las medidas tomadas al respecto?

Recientemente se ha publicado un artículo sobre la evolución de los niveles de plomo en la población infantil española y la eficacia de las estrategias en Salud Pública que se han tomado para reducir la exposición a este contaminante. En dicho estudio los autores evalúan los niveles ambientales de plomo en diferentes localidades españolas, así como las concentraciones biológicas encontradas en diferentes poblaciones mundiales.

Para caracterizar la situación ambiental se obtuvieron los datos de captadores ubicados en zonas urbanas y suburbanas, observándose una disminución general a lo largo del tiempo de las concentraciones de plomo en aire, con especial tendencia entre 1991 y 1999 (tras la limitación del plomo en gasolina a 0,15 g/l). Con el paso de los años, el nivel legal permitido se redujo hasta la prohibición total, con lo que las concentraciones ambientales en todas las ciudades españolas evaluadas decrecieron aún más.

Al mismo tiempo, los autores revisaron los estudios publicados con datos de concentraciones de plomo en matrices biológicas infantiles en la población española. Los resultados mostraron una disminución con el tiempo paralela a la eliminación paulatina del plomo en la gasolina, producida entre 1987 y 2001.

Esta misma tendencia ocurre en otros países, coincidiendo con las fechas de eliminación de éste metal pesado del combustible:

  • Entre 1978 y 2007 se observó una disminución sustancial de los niveles de plomo en sangre infantil en Suecia.

  • Entre 1994 y 2004 se obtienen datos similares en sangre infantil en Uruguay.

  • En Estados Unidos, donde la biomonitorización de diferentes contaminantes se lleva a cabo bajo el programa NHANES (The National Health and Nutrition Examination Surveys), se realizaron medidas de plomo en sangre en dos ocasiones (1976 a 1980 y 1988 a 1991), observándose una disminución de los niveles de este metal en toda la población, así como por grupos poblacionales.

Las conclusiones que aportan los investigadores son claras: las concentraciones de plomo presentes en la atmósfera han disminuido en los últimos 20 años, especialmente por la eliminación de su uso en gasolinas. Como consecuencia, los niveles de éste contaminante en la población infantil española han disminuido, colocándose en la misma situación de países con medidas similares.

Tal y como afirman estos investigadores es importante hacer hincapié en los resultados de las medidas de prevención en materia de Salud Pública, dado que los éxitos que se consiguen pasan desapercibidos entre las nuevas alertas que surgen.

Es necesario aclarar que el rumbo que se ha tomado es el correcto, y que las medidas de prevención están sirviendo para mejorar la salud de la población general. Del mismo modo, es necesario seguir investigando en nuevas sustancias y materiales a los que la población pueda estar expuesta día a día, y cómo mejorar su uso para eliminar cualquier perjuicio a la salud humana.