¿Fue un cometa el responsable de la desaparición de los dinosaurios?

Nuevos datos parecen sugerir que ese fue el tipo de objeto que se estrelló contra la Tierra hace 66 millones de años y acabó con los dinosaurios.

La explosión provocada por un cometa en la península de Yucatán envió cantidades enormes de desechos a la alta atmósfera. Este polvo luego se re-asentó en la tierra enriquecido con elementos como iridio y osmio -abundantes en el espacio- para formar una capa delgada en los estratos rocosos que hoy se llama límite K-Pg.

Uno de los efectos de este gigantesco impacto fue la violenta extinción de la mayor parte de la megafauna existente. El lugar del impacto fue descubierto en 1978 por un geólogo que trabajaba para una compañía petrolera, pero recién en 1990 el ahora llamado cráter Chicxulub se asoció con la teoría que proponía el impacto como causa de esa extinción masiva.

Desde entonces, los científicos han debatido la naturaleza de la roca que golpeó a la Tierra; es decir, si fue un asteroide o un cometa. Por lo general, los científicos saben qué tan grande debió ser la explosión para provocar la lluvia radioctiva que se puede apreciar en las muestras de perforaciones. Con eso como base, además de los niveles de iridio y osmio depositados en la capa K-Pg, la teoría más común es que el impacto lo causó un asteroide carbonoso de unos 13 kilómetros de diámetro, aunque algunos investigadores de la Universidad de Darmouth sostienen que el verdadero culpable fue un cometa.

En una presentación de sus hallazgos durante la 44ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria que se realizó en Texas hace unas semanas, Jason Moore explicó dos investigaciones distintas que llevan a los resultados de su equipo en esta materia. Moore y sus colegas re-evaluaron los depósitos de iridio y osmio en la capa K-Pg. Los nuevos datos indican que la cantidad total de iridio proveniente del espacio es menor de lo que se creía. Moore y equipo concluyeron que el bólido que impactó al planeta no era de 13 kilómetros de ancho, ya que un asteroide de esa tamaño habría dejado más huellas de iridio en la capa K-Pg.

Esto en sí genera un problema ya que la mayoría de los asteroides viajan demasiado lento para que una roca tan pequeña provoque una explosión de 3×10^23 J de intensidad capaz de crear el cráter de Chicxulub. Los cometas, por otro lado, viajan a mayor velocidad y sería tan sólo necesaria una roca de 7 kilómetros de diámetro para liberar esa cantidad de energía y provocar una extinción masiva.

Cuando Moore examinó los catálogos de las actuales poblaciones de asteroides y cometas en el sistema solar, encontró que 99,99% de todos los posibles candidatos con masas y velocidades dentro de los rangos adecuados eran cometas.

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Fuente: Did A Comet Kill The Dinosaurs? (PopSci)