El tigre amistoso: Le tiran una cabra para cenar y quiere jugar con ella

Un joven tigre en cautiverio parece haber perdido sus instintos de caza, ya que se acostumbró a recibir filetes y no está dispuesto a matar animales amigos.

En el estado de Maharashtra en la India, está el Bor Wildlife Sanctuary (Santuario de la vida Silvestre de Bor), en esta reserva de más de 121 metros cuadrados habitan varias especies que fueron rescatadas en malas condiciones o cuando eran muy pequeñas. Ese es el caso de tres tigres huérfanos que hace varios meses llegaron al Santuario de Bor luego de que su madre muriera. Son dos tigresas y un tigre, las hembras evolucionan muy bien pero algo muy raro sucede con el macho.

Una gran sorpresa se llevaron los cuidadores de los tigres cuando, decidieron dar por primera vez comida viva al macho de la camada. Aunque estaba hambriento en ningún momento el tigre intento atacar a su presa, al contrario, parecía contento de tener una nueva amiga e intentaba jugar con ella ante la mirada atónita de los guardaparques. El personal decidió dejar a la cabra en el interior y no alimentar al felino para que su hambre  aflorara sus instintos de depredador. Pero en dos días esto nunca ocurrió, por lo que retiraron la cabra ¿Se tratará de un tigre vegetariano?, pues no por que acto seguido los cuidadores le dieron un suculento filete de vacuno que devoró sin vacilar.

Los funcionarios del parque se encuentran muy preocupados por la actitud del joven tigre, ya que la idea del recinto es cuidar a los animales cuando están vulnerables, pero luego son devueltos a la vida silvestre. Es claro que el gran felino se ha mal acostumbrado a recibir filetes de carnes listos para comer, su instinto asesino no ha aflorado. Por el contrario, sus hermanas ya son muy buenas cazadoras y por nada tendrían una actitud amistosa con otro animal.

“Me temo que el tigre macho no es apto para su liberación” dijo tajante el conservacionista de reserva, MS Chouhan. Además el experto contó que antes de rescatar a la tripleta de felinos, las hembras, aunque eran pequeñas, ya habían matado un perro, pero el tigre no participó de la cacería.

Al parecer los machos tigres tienen más dificultades para entender lo que es ser un depredador y quedar huérfano tan pequeño no ayuda en absoluto a despertar este instinto. “Los cachorros necesitan mucha ayuda de su madre para cazar bien”, explica el biólogo del santuario Vidya Athreya.

No hay que ser un experto para saber que los animales en cautiverio pierden gran parte de sus habilidades de la vida silvestre, por eso muchas especies liberadas no sobreviven mucho tiempo en la “vida real”, aunque esto tambiénlo determina la cruel e inútil caza furtiva. En todo caso, es bueno que existan reservas que se encarguen de animales heridos,  o maltratados por el hombre. Puede que estos animales se acostumbren a ser tratados como mascotas, y difícilmente los conservacionistas podrán ver cambios en la actitud del tigre si le siguen arrojando filetes, pero en su hábitat natural el instinto no tarda en llegar.

De hecho, hasta el famoso león Christian que era de quinta generación en cautiverio y que vivió su primer año de vida en Londres (tratado casi como un perro Beagle), logró luego de un tiempo convertirse en rey de la sabana. Si Christian pudo, para un tigre nacido en la vida salvaje y que solo lleva unos meses en cautiverio, recuperar su identidad de cazador debería ser pan comido, o en este caso: filete comido.

Link: Una tigresa adopta cerditos tras perder a sus propios cachorros

Fuente: Caged cat falls love with goat (The Times of India)