El #27F y su lección oculta

Han pasado tres años y poca agua bajo el puente en materia ambiental. Hay graves estragos causados por la falta de seguridad en empresas altamente contaminantes.

Hace tres años Chile vivió un episodio difícil de olvidar. Un día como hoy por la madrugada nos dimos cuenta del enorme poder de la naturaleza y sus repercusiones las podemos sentir hasta el presente. No sólo se discuten e intercambian culpas políticas sino que se genera un debate en torno a la nula preparación con la que contamos para eventos de este tipo.

Para el lanzamiento de la publicación de Terram llamado “Impactos Ambientales del Terremoto y Tsunami en Chile: Las réplicas ocultas del 27F”, nos dimos cuenta de la otra cara del terremoto y tsunami, que junto con tomar la vida de cientos de personas provocó un desastre ambiental que nunca se ha transparentado ni dado a conocer, pero tuvo un impacto importante en las regiones afectadas.

Hasta el día de hoy se habla de la reconstrucción, recuperación de puestos de trabajo y tanta cosa enfocada a lo material, en tapar con bienes las pérdidas humanas. Pero ¿qué cambios han surgido en materia ambiental? Nadie habla de eso.

En el “Informe ambiental Post Terremoto” se afirma que hubo “un derrame de petróleo (estimado en 93 m3 de crudo) en el terminal de ENAP; un derrame de tintura al río Biobío desde la empresa textil Tavex, de Chiguayante; una fuga de cloro gas en la planta de la empresa Oxy Chile (que es catalogado como menor y controlado al interior de la planta); la destrucción del emisario de esta empresa; y la fractura de una piscina en la planta de tratamiento de Riles en ENAP”.

Si bien existe un plan regulador de reconstrucción urbana con zonas delimitadas y construcciones ad-hoc ¿qué pasa con la fiscalización al sector industrial?  “En términos institucionales, el país presenta hoy una carencia de política pública ante riesgos de desastres naturales; si bien hay ciertas regulaciones, éstas no se encuentran coordinadas y sus deficiencias se ven acentuadas debido a los pobres procesos de fiscalización existentes”, sentencia Terram.

Más allá de conflictos de intereses es necesario avanzar y procurar generar las políticas públicas adecuadas que permitan mantener en constante escrutinio al sector industrial, así como un organismo competente que sea capaz de verificar en terreno los costos de eventos como el vivido el 27F.

La idea es no repetir la dramática historia de Fukushima con su compleja situación de fuga de material radiactivo por fallas humanas.

Links: Por qué en mi jardín: ¿Sabías que hay un Reactor Nuclear en La Reina? (Chile)

La relación entre cambio climático y los terremotos

Fundación Terram lanza libro sobre Impacto Ambiental del 27F

Pactos Ambientales del Terremoto y Tsunami en Chile: Las réplicas ocultas del 27F (Terram)