Kate Clarke y sus perturbadoras esculturas de animales con rostro humano

Una brutal forma de concientizar respecto a nuestra pertenencia al Reino Animal.

Ya hemos escuchado cuestiones tan ridículas como Capitalismo con Rostro Humano, pero algo como lo que verán a continuación es simplemente genial. El arte es el puente que se tiende entre la actividad humana o cultura y el inconsciente, apelando a conceptos de estética. A veces nos cuenta mucho digerirlo, teniendo múltiples lecturas que últimamente han quedado a cargo de los curadores que se encargan de explicar la “obra” por medio del lenguaje académico .

En este caso la entrega que hace Kate Clarke, es bastante evidente y tiene una inequívoca intención de hacernos reflexionar frente al conflicto que tiene la raza humana con el resto del Reino Animal, del cual de forma ancestral ha querido diferenciarse. Conceptos de superioridad intelectual, moral y todo lo demás frente a los “animales” asegurando que somos los conscientes del Tercer Planeta en contraposición con esos seres sin alma, nos ha valido la naturalización de la explotación y el maltrato a quienes vemos como autómatas.

Ya vimos en la India cómo mujeres pintaron dioses en la corteza de los árboles con el fin de despertar el valor del Reino Vegetal y su “raíz” divina.

Ya sabemos, la visión antropocéntrica, “humanista” en donde el “hombre es la medida de todas las cosas”, nos lleva a empatizar preferentemente con quienes tienen nuestro mismo aspecto.