Gina: Una chimpancé adicta al porno

A Gina no le gustan ni los programas familiares ni de farándula.

Gina vive en un zoológico de Sevilla. El espacio donde habita está separado por un lugar al aire libre y otro cerrado y calefaccionado. Los amigos de Veo Verde ya sabrán que no estamos de acuerdo con el estrés que sufren los pobres animales en cautiverio. Los zoológicos también saben esto y es por esto que como los animales no se encuentran en su hábitat natural se realizan variadas actividades y estímulos para mantenerlos activos y agudizar su ingenio.

Los cuidadores del lugar decidieron poner una televisión con cable fuera de la jaula de Gina y le entregaron el control remoto. Al principio la vigilaban para que no rompiera las cosas, pero la chimpancé ocupaba el control remoto con gran agilidad. La sorpresa fue otra, de todos los canales ella siempre se quedaba pegada en películas pornográficas.

El primatólogo Pablo Herreros, quien dio a conocer esta noticia afirma que “a pesar de que un pequeño estudio estimaba que las películas porno sólo se ven unos 12 minutos de media, lo cierto es que los primates humanos y no-humanos poseemos una intensa vida sexual, probablemente fruto de una infinita capacidad para soñar y recrear con la mente situaciones, como demuestran los juegos, innovaciones y manipulaciones de las que somos capaces en otras áreas de la vida”.

Para conocer más a fondo la historia, te invitamos a leer la entrada de Herrero

Fuente: Gina, la chimpancé adicta al porno (El Mundo)