Aves artistas y cultivadoras de su “nido de amor”

El pergolero moteado hace sorprendentes esfuerzos para conquistar, fruto de esto logra sembrar coloridos arbustos.

Se cree popularmente que los humanos somos la única especie del reino animal que cultiva sus alimentos. Sobre todo cuando cultiva para  fines no alimentarios: como para obtener telas, adornos, madera para muebles, drogas, etc. Pero esta sensación no es más que una presumida idea del hombre, pues en innumerables ocasiones los animales nos han dado muestras de la originalidad e inteligencia más pulcra que hayamos visto incluso tras el paso de cientos de civilizaciones.

Las aves siempre nos deleitan con sus cantos, colores e increíble sentido de la estética, aquí los machos dan cátedra cuando se trata de cortejar a la hembra. Un ejemplo de ello es la singular forma de cortejo que tiene el pergolero moteado (Ptilonorhynchus maculata) pájaro oriundo de Papúa y Nueva Guinea, que no escatima en esfuerzos a la hora de conquistar.

Un estudio realizado por varias universidades (de Alemania, Reino Unido y Australia), publicado en la revista Current Biology, reveló que el pergolero moteado es todo un Don Juan, pero no uno común y corriente, pues descubrieron que esta ave es capaz de cultivar diferentes frutos cerca de su nido con el único de fin sorprender a las hembras para que estas caigan rendidas a sus pies y así poder llevarlas a su hermoseado nido donde finalmente realizará el ansiado acto amatorio.

Los expertos notaron que cerca del hábitat de diferentes pergoleros moteados, siempre había varios arbustos frutales llamados Solanum ellipticum, el cual posee llamativas flores moradas y frutos verdes. Tras un seguimiento de varios meses los investigadores comprobaron que el pájaro no hacía los nidos cerca de estos arbustos, sino que era nada más y nada menos que el cultivador de estos, pues al llevar diferentes adornos a su nidal botaba semillas o frutos que hacían que este arbusto creciera masivamente alrededor de su morada.

Aunque el cultivo no parece ser planeado por el ave, llama la atención la total dedicación que el pergolero le da a su nido, donde puede realizar verdaderas obras de arte que enamorarían a cualquier pajarita.

 

Fuente: Las aves también cultivan huertos (Muy Interesante)