Un huracán trae de vuelta el cambio climático a las discusiones políticas

Tras el paso de la súper tormenta Sandy y la sequía del verano, la atmósfera política en Washington parece haber cambiado.

Tras el paso de la súper tormenta Sandy y la sequía del verano, la atmósfera política en Washington parece haber cambiado. Observadores en D.C. señalan que el costo de los fenómenos meteorológicos extremos son demasiado grandes y obvios para ser ignorados.

La forma que tome la legislación política es indeterminada, aunque el proyecto de los demócratas del año 2010 es improbable que se reactive. Hay una demanda por nuevas ideas -y, al menos por ahora, esa ideas serán escuchadas.

“Las compañías de seguros hablan de esto. Gobernadores y alcaldes también lo hacen. Comunidades a través del país discuten de forma seria sobre la capacidad de recuperación y el clima extremo”, dijo Eric Pooley, vicepresidente del Fondo de Defensa Ambiental, un grupo de defensa centrista.

“Parecía ser abstracto. Ahora es algo de lo que queremos protegernos y a nuestros niños también. Esto no quiere decir que no surjan debates por la especificidad de las ideas, pero sí significa que podríamos ser capaces de mantener una conversación adulta”, agregó Pooley.

El optimismo de Pooley puede sonar algo vacío para aquellos que recuerdan la Ley de Cambio Climático de 2010, un plan de intercambio de polución de carbono que estalló en una tormenta de acritud partidista, o ver en el escenario post electoral una pocos motivos para pensar que el Congreso logrará un mayor acuerdo bipartidista que en años anteriores.

Hay, sin embargo, algunas razones prácticas en que el nuevo Congreso será menos disfuncional y por ende el cambio climático, notablemente ausente de la discusión presidencial, se convertirá en un foco de atención nacional.

La influencia del cambio climático sobre el huracán Sandy aún es incierta -aunque es seguro decir que el calentamiento artificial añadió unos 20 centímetros a los niveles del mar de la Costa Este estadounidense, difícil saber si una ola polar anormal se mueve sin sentido por el océano-, y mucho más aparente en otros desastres.

Fuente: Swept in by a Hurricane, Climate Change Returns to Washington (Wired)