Ciencia reanuda investigación sobre drogas psicodélicas

Un grupo interdisciplinario se juntó a discutir el estado de los conocimientos científicos y analizar el lugar de las drogas psicodélicas, muchas de ellas sintetizadas de plantas “chamánicas”, en la cultura moderna.

Psychedemia es una conferencia académica organizada por la University of Pennsylvania y que contó con las participación de profesores e investigadores estadounidenses pertenecientes a los campos de la medicina, psicología, neurociencia, ética, retórica y antropología, para así discutir ideas y descubrimientos recientes en los estudios psicodélicos.

Este grupo interdisciplinario además de discutir el estado de los conocimientos científicos, analizó el lugar de las drogas psicodélicas en la cultura moderna.

A través de este lente “más” legitimado, la conferencia intento avanzar en la idea de que los psicodélicos se podrían estudiar de manera racional, responsable y explorando su beneficio para la humanidad.

“¿Qué es lo primero que piensa la gente cuando se dice psicodélico?”, pregunta de manera retórica Matt Young, estudiante de doctorado en neurociencias y coorganizador de Psychedemia.

Jóvenes con revelaciones personales, un código secreto o una visión extraña del mundo son ideas que se han convertido en un obstáculo para la obtención de financiamiento a investigaciones relacionadas con drogas psicodélicas. “Esas imágenes son de hace 40 años…conocimiento que no está al día”, dijo Young.

Hasta el momento, este tipo de eventos no se han visibilizado de manera apreciable en la University of Pennsylvania. Según Young, el grupo de Graduados de Neurociencias de Penn, unos de los más grandes y diversos en el planeta, no cuenta con un laboratorio dedicado al estudio de las drogas psicodélicas. A pesar de ello, los fundadores de Psychedemia lograron obtener fondos desde el Penn Medicine Neuroscience Center, la Perelman School of Medicine, la Asamblea de Estudiantes de Postgrado y Profesionales, la School of Arts and Sciences Student Government y otras departamentos.

Richard Doyle, miembro de la Penn State University, abogó por la concepción del LSD como una “tecnología de información”, una “fructífera manera de trabajar con la conciencia”.

“El LSD está profundamente entrelazado en el panorama tecnológico”, indicó, refiriéndose a que el primer boom de la Costa Oeste estaba inmerso en la subcultura psicodélica. Los innovadores como Francis Crick, co-descubridor del ADN, y el Premio Nobel Kary Mullis, figura crucial en el desarrollo de las herramientas biomoleculares de PCR, son reconocidos por haber tenido sus grandes momentos con el ácido.

Este resurgimiento de las drogas, muchas de ellas sintetizadas desde diversas plantas de alto poder “chamánico” resurgen de la mano de la ciencia que por fin reconoce en ellas su potencial curativo que nos ayuda a entendernos como seres que habitan la Tierra y por supuesto el Universo.

Fuente: Penn holds Psychedemia conference (Thedp.com)