Las aventuras Pelorus Jack, el delfín que se convirtió en leyenda

Mucho antes que los delfines se hicieran mundialmente conocidos por la serie de televisión Flipper, un misterioso y encantador delfín se convirtió en toda una leyenda en Nueva Zelanda.

Por cerca de 25 años, el delfín de Risso conocido como Pelorus Jack, acompañó a cientos de embarcaciones que viajaban entre las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda. Cuenta la leyenda que la tripulación de la primera nave que vio al cetáceo quiso darle muerte pero la intervención de varias mujeres salvó la vida del animal. En agradecimiento, el delfín habría acompañado la nave durante 12 horas seguidas.

La constante compañía de Pelorus Jack a las naves que viajaban desde la capital neozelandesa (Wellington) a la ciudad de Nelson no sólo fascinó a miles de personas sino que convirtió al delfín en toda una celebridad nacional, rodeada de mitos y fantasías. La más famosa relata que entre 1888 y 1912 Pelorus Jack guió a cientos embarcaciones que atravesaban las peligrosas aguas que unen a las islas Norte y Sur de Nueva Zelanda para evitar que naufragaran, salvando incontable número de vidas.

Pero quizás la historia más intrigante es la del barco a vapor Penguin. En 1903 uno de sus tripulantes, bajo la influencia del alcohol, habría tenido la mala idea de disparar y herir al animal, el cual ante los atónitos ojos de la tripulación desapareció dejando una estela de sangre. Tras varias semanas sin saber acerca de su paradero, el delfín regresó para retomar su labor de guía naviero pero nunca más escoltó al Penguin. Como resultado, un año más tarde la embarcación sufrió uno de los peores naufragios en la historia de Nueva Zelanda, cobrando la vida de 75 personas.

pelorusjacklondonillustratednews.jpg

Más allá de la realidad detrás de estas historias, lo cierto es que la regular presencia y hábitos sociales de Pelorus Jack llevaron a las autoridades nacionales a proteger a su especie en aguas neozelandesas y en 1904 pasó a ser el primer animal marino en recibir protección legal individual en el mundo.

Probablemente también fue el primer delfín involucrado en el turismo de avistaje de cetáceos. Personas de todas partes del mundo llegaron hasta Nueza Zelanda con el único objetivo de conocer a esta verdadera celebridad mundial. Para 1906 el delfín fue catalogado como la principal atracción turística de Nueva Zelanda por el diario Marlborough Express.

Durante los siguientes años la popularidad de Pelorus Jack continuó en aumento. En 1910 una fotografía del delfín nadando ágilmente al lado de la proa de una enorme nave a vapor llegó a ser portada del diario británico London News. Su imagen también apareció en postales y cortometrajes cinematográficos; músicos crearon una canción que lamenta la desaparición del valiente delfín; y hasta su nombre fue usado para bautizar una popular danza escocesa.

Tras casi un cuarto de década de acompañar y encantar a miles de personas alrededor del mundo, Pelorus Jack fue visto por última vez en Abril de 1912. Al igual que su vida, su muerte continúa siendo un misterio rodeado de rumores. Algunos afirman que habría sido asesinado por el cuidador de un faro después que el animal varara tras una fuerte tormenta. Otros, que habría caído víctima de balleneros noruegos. No obstante, la información existente sugiere que podría haber muerto de causas naturales debido a su avanzada edad.

Cien años más tarde de la desaparición de Pelorus Jack, los delfines continúan fascinando con su presencia, inteligencia y carisma a millones de personas. Sin embargo las amenazas sobre estos mamíferos marinos han seguido aumentando y hoy Nueva Zelanda enfrenta la extinción del delfín de Maui, una población endémica que con menos de 100 animales sobrevivientes podría desaparecer para siempre debido a malas prácticas pesqueras. Hoy los delfines de Maui necesitan urgentemente que las autoridades neozelandesas adopten medidas efectivas para evitar que, al igual que Pelorus Jack, estas maravillosas criaturas sólo queden en el recuerdo.

pelorusjack2.jpg