Cómo el mundo pierde a las abejas

El Síndrome de Colapso de las Colmenas (CCD) avanza de forma irremediable por el mundo y amenaza tanto a la abejas como al 75% de las plantas que conocemos las que, sin los agentes polinizadores, pueden morir antes de reproducirse y poner en jaque la flora del planeta.

El Síndrome de Colapso de las Colmenas (CCD) avanza de forma irremediable por el mundo y amenaza tanto a la abejas como al 75% de las plantas que conocemos las que, sin los agentes polinizadores, pueden morir antes de reproducirse.

El CCD es una catástrofe que ha contagiado de forma silenciosa a todas las abejas en el mundo y nadie sabe muy bien qué hacer para detenerlo. Fue en el otoño de 2006 cuando el apicultor estadounidense Dave Hackenberg denunció que en una revisión rutinaria a sus 3.000 colmenas que había llevado a polinizar extensos campos de palmitos en Florida estaban vacías. Desde entonces, el CCD se ha expandido por el mundo.

A la fecha, en Estados Unidos ha desaparecido el 60% de la población de abejas, con el estado de Pennsylvania como el más afectado, donde se perdieron el 80% de las colmenas. En Europa la situación no ha sido muy diferente, con Francia, Austria y España sufriendo la merma de sus colonias de abejas. En Sudamerica los primeros casos se reportaron el verano pasado en Argentina, y Brasil y Colombia declararon colmenas despobladas en febrero de este año.

Algunos dedos apuntan a los nuevos pesticidas nicotinoides, otros a alguno de los 24 virus, hongos y bacterias que atacan a las abejas, al uso de antibióticos, a los transgénicos, a las conexiones wi-fi y a las celulares. Nadie parece tener la respuesta a este extraño y peligroso fenómeno. Las colonias de abejas siguen abandonando las colmenas y estos pequeños “pueblos fantasma” se hacen más comunes y con ello, la amenaza a toda la biodiversidad.

Fuente: La desaparición de las abejas (Mundo Nuevo)