Modelo de Desarrollo 2: Desde el plan divino a nuestra libertad

El modelo de desarrollo actual, no es meramente una entelequia sino que tiene una razón de ser más profunda basada en las convicciones de ciertas culturas dominantes de occidente.

Con la publicación anterior comencé una serie de textos que serán del tema central que versa sobre los residuos electrónicos (e-waste o RAEE). Como es un tema bastante complejo considero necesario hacer los preparativos previos que explican, o intentan, fundamentar porque lo que pasa sucede de la forma que sucede. Por eso es que partí hablando del modelo de desarrollo y el uso de los recursos, espero haber sido bastante claro, sin embargo creo que aún falta una capa más de discusión sobre el mismo tema antes de proseguir.

Esto es bueno, ya que estoy seguro de poder moverme con más libertad dentro de mis argumentos que, al momento de hacer un desarrollo académico de tipo científico, es como raro y fuera de lugar. Pero vamos, que es entretenido saltarse un poco las clasificaciones (como quedó esta serie en ciencia y tecnología) y hablar de los ‘otros ingredientes’, ¿les parece?

Si, el tema es que hablaré un poquito de teología. Antes, eso sí, quiero agradecer los comentarios de Maca (me gustan más los abrazos y sonrisas reales eso sí, así que en algún momento te los cobraré- mas encima me dejó con la cabeza doblada tratando de ver su foto), a Carlos con sus respuestas muy buenas y a Monin por hacerme el gancho para escribir por estos lados digitales. Sus ideas las retomaré en cuanto sea adecuado.

Volviendo al tema, sabiendo que puede ser polémico en algún sentido ya que puedo tocar ciertas fibras más intimas de algunas personas, como su fe. Es importante de todas maneras, más allá de los sentimientos propios, aclarar o llegar hasta el principio, los elementos culturales que gatillan de todas maneras las formas de ser de las personas y, por lo tanto, de la sociedad completa.

Personalmente, además, me siento con el derecho de hacerlo que que poco menos que me obligaron a creer cosas que no quería, como en Dios, leer la Biblia y todas esas cosas que los bíblicos hacen (si, familia evangélica). Así que recordando durante la semana pasada, para poder continuar con esta serie, profundicé la reflexión a un par de citas en donde dice textualmente que Dios le pasa la tierra al hombre para utilizarla (que ha decantado en el Destino Manifiesto). Lo trágico es que es verdad que un libro ha desencadenado un montón de tragedias, genocidios y guerras. Terrible.

Veamos.

Génesis

1:26 Y dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.

1:27 Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó.

1:28 Y los bendijo Dios,  y les dijo Dios: “Sean fecundos y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; manden en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra”.

Hay más pero no me daré el trabajo de volver a leerla porque a mi parecer basta con esos tres versículos para saber en qué nos estamos metiendo, ¡Uf! Entonces parece que el plan de Dios es entonces hacer seres humanos que se apropien, ejerzan una jerarquía y dominio de todo lo viviente y todos los recursos, ser como los creadores. Me suena a la fundamentación de todo el sistema patriarcal actual, dominio sobre los otros, apropiación.

Por otro lado, si viajamos en el tiempo a estos años, se han desarrollado profundos estudios filosóficos sobre cómo han afectado estos textos a la historia de la humanidad, en que se explica en que el hombre (ser humano), es un ser caído en pecado cuyo único camino es la maldad, que no puede ser por si mismo más que una marioneta en manos de los designios de Dios (Divina Providencia – Mano Invisible). Todo eso lo pueden ver en los trabajos de Renato Espoz y de Andrés Monares.

Entonces, el modelo de desarrollo actual, no es meramente una entelequia sino que tiene una razón de ser más profunda basada en las convicciones de ciertas culturas dominantes de occidente, digamos cristianismo (más precisamente protestante). Es por eso que, por más que se muestre y sea necesario, países como Estados Unidos no firman tratados como Kioto, o tampoco hay verdaderos compromisos con Rio+20. Simple pero nuevamente terrible.

Es así como, a mi parecer es el panorama, no es solo algo de comprometer razones sino convicciones, ser más profundos, llegar a tener hasta un diálogo teológico que permita modificar toda la codificación cultural de esta forma de ser. Es harto trabajo, pero estamos en eso.

Siguiendo con nuestro primer objeto de estudio: el martillo. Es cierto lo que hay que hacer, reutilizar como dice Maca. El mango roto puede ser ‘rediseñado’ para otros usos, la cabeza podría ser instalada en otro mango, que se puede hacer o conseguir de algún modo. Con estas pequeñas acciones nos enfrentamos a los dos conceptos primarios del reciclaje, reducir y reutilizar.

Para terminar este capítulo, ¿Cuál es el fin de todos estos cambios? Si la sustentabilidad es uno de los métodos o formas de ser, para mí el sentido es la libertad. Dónde la libertad es el cómo desenvolvemos nuestra existencia en los ecosistemas. En que la libertad se reduce cuando los dañamos porque ponemos en peligro nuestra existencia como seres biológicos. Es un camino, de todos modos un camino.