Tu poder de elección por un consumo responsable: 10 consejos para conseguirlo

Un consumidor consciente, informado y que ejerce su poder de decisión, desde una actividad cotidiana, puede influir en las reglas y patrones de producción, disposición, e incluso ventas amigables con el medio ambiente.

Todos somos consumidores. Sin importar edad, género, gustos y ocupación, adquieres diariamente diversos bienes y servicios para satisfacer tus necesidades cotidianas, así que dependes en gran medida de la disponibilidad de los recursos naturales, o materias primas, para su elaboración. Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar en cuáles son las condiciones y criterios para realizar tus compras y el impacto ambiental que éstas generan?

Recientemente se ha promovido el cambio de costumbres de los consumidores direccionando sus hábitos hacia un consumo responsable. Es decir, un consumidor consciente, informado y que ejerce su poder de decisión y de esta manera, desde una actividad cotidiana, puede influir en las reglas y patrones de producción, disposición, e incluso ventas amigables con el medio ambiente.

Tienes el poder de elegir no adquirir productos o servicios que no necesitas realmente y así evitar el desgaste innecesario de los recursos naturales, pero también puedes preferir, en el caso de tener que hacerlo, seleccionar aquellos que sean amigables con el medio ambiente sobre los que no se interesan en incorporar medidas ambientales en sus procesos de elaboración o ejecución.

Hacer escuchar tus necesidades, gustos e inconformidades es una manera de presionar o castigar a determinadas empresas y premiar a otras por sus comportamientos respecto al medio ambiente. Cuando una empresa detecta un descontento buscará la manera de arreglarlo para conservar a su cliente, siempre están atentos a lo que dices, hazte escuchar.

Pero ser un consumidor responsable no se reduce a exigir por exigir, sino también asumir y ejercer tú derecho y obligación de estar información sobre las políticas empresariales en materia ambiental, la reducción del impacto ambiental en sus ciclos de producción, la materia prima que utilizan, su procedencia, las certificaciones con las que cuenta, entre otros temas para que te ayudarán a tomar decisiones de compra objetivas y mejor informadas.

Haciendo uso de la información que proporcionen, investigues o exijas a las empresas, podrás elegir con responsabilidad entre la enorme variedad de productos y servicios disponibles en el mercado, consciente de las repercusiones que tendrán en la  vida diaria de todas las personas, pero especialmente en el medio ambiente.

Para ser un consumidor responsable puede iniciar a realizar algunas selecciones y evitar otras actividades. Te damos algunos consejos de cómo hacerlo, pero tú eres tú quien tiene la responsabilidad y poder de llevarlas a cabo y lograr un cambio verdadero.

  1. Cuando vayas a comprar lee en su etiqueta de qué materia prima se fabrica , en qué forma su proceso de manufacturación impacta al medio ambiente y si genera algún daño o injusticia social

  2. Adquiere productos de empresas social y ambientalmente responsables. Es una buena forma de alentar aquellas que no lo son todavía

  3. Compra el contenido y no el envase ya que en la mayoría de las ocasiones se paga más por los envoltorios que se tiran directamente a la basura que por el contenido

  4. Evita los productos de “usar y tirar” si no son estrictamente necesarios

  5. Conoce tus derechos y obligaciones como consumidor para ejercer tu poder de comprar de manera informada y correcta

  6. No consumas compulsivamente, asegúrate de que realmente necesitas lo que vas a comprar

  7. Compra con inteligencia decidiendo responsablemente qué y a quién compras. Así puedes premiar o castigar a las empresas según su comportamiento

  8. Recicla antes que comprar, ya que muchas de las cosas que estás por tirar pueden volver a utilizarse de otras maneras y formas, usa tu imaginación

  9. Exige información para tomar una decisión responsable. Si es necesario llama o escribe a la empresa y solicítala

  10.  Compra productos de tu localidad para ayudar a dinamizar la economía de tu comunidad y a crear empleo. Además consumirás productos más frescos, económicos y menos procesados.

    Link: Infografía: 12 acciones básicas, para un futuro verde

    Conoce la huella de carbono de cada uno de tus productos con una aplicación en Internet

    ¿Cuál es el costo real de nuestro amor por las hamburguesas?

    Amenazas a la biodiversidad se rastrean a través de las cadenas de suministros

    Greenwashing, empresas que se dicen “verdes” sin serlo

    ¿Cómo ser un consumidor responsable? Siete consejos para lograrlo