Promiscuidad del Ratón Ciervo lo hace mucho más fuerte que otras especies

Investigadores de UC Berkeley, California, descubrieron que esta conducta sexual ha originado que sus sistemas inmunes tengan una capacidad mucho mayor para reconocer y neutralizar infecciones inusuales. ¿Resultará en humanos?

Investigadores de la Universidad de California,como era obvio de la UC Berkeley, descubrieron que la promiscuidad de los ratones ciervos  había provocado que tuvieran una salud mucho más robusta que sus primos monógamos.  Sus cuerpos cuentan con una inmunidad más fuerte para protegerlos contra las bacterias causantes de enfermedades a las que están expuestos por el apareamiento con múltiples parejas.

Mateo McManes, parte del grupo de investigaciones manifestó que: “Los ratones promiscuos, en virtud de su sistema sexual, están en contacto con más individuos y están expuestos a múltiples bacterias proporcional a las parejas. Necesitan un sistema inmune más fuerte para defenderse de todos los errores que están expuestos. La forma en que se comporta, y que interactúa, son importantes para la selección natural. Estos factores pueden causar immunogenes que evolucionan a un ritmo mucho más rápido, o más lento en el caso de los ratones monógamos. Esa conexión es importante y muy poco reconocida “.

Si bien lo anterior podría ser extrapolarse al plano sexual humano, con conductas de riesgo y diversificación de la actividad atendiendo el cristiano mandato “hacer el bien sin mirar a quien”, a causa del VIH se complica el panorama.  No obstante esto sí ocurre en la naturaleza. Quizás es la explicación a que sólo un 5% de todas las especies animales sean monógamas. 

Cuando era pequeña me cuidaban muchísimo y pasaba enferma, eso hasta que nació mi hermano. La exclusividad en las atenciones y la aprensividad crónica se traslado hacia el nuevo integrante de la familia dejándome libre. Comencé a salir a jugar a las bolitas sobre la tierra, a ser certera francotiradora en cruentas guerras de agua, a comer la fruta sin lavar y hacer una serie de guarrerías infantiles. Curiosamente dejé de ser una niña debilucha y enfermiza y me convertí en una fuerte espartana…Esta analogía podría resultar plausible en el plano afectivo y sexual, pues seguro que de actuar con la misma libertad en este plano, obviamente bajo el estricta profilaxis, me perfilaría como una  indestructible amazona 🙂

Fuente: Promiscuity Alters DNA and Boosts Immunity in Mice