Conoce Enwave, un sistema de enfriamiento ‘profundo’ en Canadá

Conoce un sistema sustentable y ecológico que está empleando la ciudad de Toronto, para tener aire acondicionado a través de un sistema de enfriamiento ‘profundo’

La colaboración estratégica entre Enwave –una empresa canadiense que trabaja a partir del uso de energías limpias y renovables- y la ciudad de Toronto, en Canadá; ha permitido que el centro de la ciudad cuente con una alternativa ecológica, limpia, y a un precio menor a la convencional –de alto consumo energético- para tener ‘aire acondicionado’.

¿Cómo? Pues a través de un sistema de refrigeración para el que utilizan el agua helada del lago Ontario como una fuente de energía renovable. En invierno, la superficie de este lago se enfría a 4 ° C. Esto aumenta la densidad del agua fría, causando que se hunda. En verano, el agua de la superficie se calienta, y es la que se queda en la superficie porque su temperatura no lo hace lo suficientemente densa como para hundirse.  No importa qué tan caliente sea el verano, el agua más profunda sigue siendo muy fría. Durante milenios, este fenómeno ha creado un reservorio permanente de agua fría en el fondo del lago Ontario.

A través de una infraestructura que consta de unas tuberías colocadas a lo largo de la pendiente natural del fondo del lago para bombear el agua desde una profundidad de 83 metros se transporta a la Planta de Filtración de la Isla de Toronto. Después, se procesa el agua en un centro de filtrado, posteriormente llegan a una instalación donde existen intercambiadores de calor que facilitan una transferencia de calor entre el agua fría y el sistema de refrigeración, que logra enfriarlo hasta 6°C. Una vez completado este proceso, el agua sigue su camino hacia el sistema de agua potable de la ciudad. Es decir, sólo la frialdad del agua del lago se aprovecha, en vez de la propia agua.

El alcalde de Toronto señaló que  la instalación de este sistema “Es una gran victoria para el medio ambiente, por ser una forma creativa para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, y mejorar la calidad del aire”. Cabe señalar que actualmente más de 50 rascacielos, edificios públicos y privados  y centros comerciales utilizan este sistema, con lo que han logrado reducir en un 90% sus facturas de electricidad, y también las emisiones de dióxido de carbono, óxido de nitrógeno y óxido de azufre.

Por otra parte, a pesar de que el sistema es rentable a largo plazo, sobre todo en países donde la electricidad es cara,  y el precio de lo que cuesta instalar el sistema es menor a lo que cuesta uno de aire acondicionado, el problema es que la infraestructura necesaria requiere de una inversión inicial fuerte  –es decir, adaptar un edificio que ya usa el método tradicional es más difícil y costoso que empezar de cero-, aunque será recuperada a mediano plazo.

A pesar de ello, ya existen más ciudades -que cuentan con lagos o costa, pues el sistema también funciona con agua de mar- interesadas en contar con este exitoso sistema, tanto en Estados Unidos como en Europa.

Por poner un ejemplo, el Metro Hall, un edificio con 27 pisos de oficinas en Toronto, fue de los que se sumó a la instalación de este sistema en el 2006: su consumo de energía en el se redujo en 3 millones de kilovatios-hora por año y redujo las emisiones de CO2 en 732 toneladas anuales, lo que equivale a las emisiones de 160 coches circulando en una carretera, por ejemplo.

¡Sorpendente! Esperemos que pronto algunas empresas en Latinoamérica se interesen en instalar este sistema, pues con las elevadas temperaturas que nos caracterizan durante el verano, seguro un sistema de enfriamiento así será bienvenido en cualquier edificio.

Fuentes: District cooling system (Enwave)

What’s the city doing to shrik it’s footprint? (City of Toronto Goverment)