¿Desincentivar o fomentar el uso del automóvil en Chile?

Sí al pago de estacionamientos, pero como una cuota de compensación publica por el daño urbano.

Desafortunadamente  los efectos del recordado y contagioso spot publicitario de los años 80 “Cómprate un auto, Perico” tuvo repercusión para mas de alguno en nuestro país. El estimulo negativo de la  discriminación social- cultural que sufrió “don Perico” lo llevo a comprarse ya endeudarse para satisfacer ese sentimiento que a mi gusto representa un  “falso desarrollo” que le impone constantemente su entorno y que penosamente, muchos “pericos”  se van sumando continuamente  a esta masa cancerosa- urbana.  Sin duda, existen otros factores que condicionan la problemática de la sobre población del automóvil, pero esta debe ser la más reforzada. Es mas ¿hay alguna publicidad que fomente la compra y uso de bicicletas  en la TV chilena? Este es un rotundo, no.

Existen varios argumentos por el cual una persona opta por la compra de un auto, muchos creen por que es rápido, económico y cómodo,  pero necesitamos informarnos más.  Estudios en la ciudad de Santiago, demuestran que la bicicleta es 150 % mas rápido que un auto usándolo en horarios de congestión. Es insólito, pero  actualmente el automóvil nos esta pasando la cuenta en nuestra calidad de vida urbana, y no tenemos mas espacios para el abrumador campo automotriz, necesitando desincentivarlo cuanto antes.

Mecanismo de desincentivos existen muchos, pero cuando nos  tocan el bolsillo pueden ser uno de los más reactivos y efectivos. Hoy por hoy debemos analizar toda iniciativa legal-político en contra del automóvil y buscar nuevas oportunidades. Tras la  disputa del cobro de estacionamientos en edificios de uso publico, que actualmente según la mesa técnica lo resolvió en gratuidad la primera media hora y cobro por cada media hora vencida,  nos hemos sesgados por desarrollar un debate dirigido hacia el cobro abusivo de los privados, del cual es correcto, pero no es  eficiente, ya que olvidamos  el origen  del verdadero abuso social y de la  actual problemática medio ambiental que esta en descontrol.

Sernac, Ministerio de Economía, Cámara de comercio velan por los consumidores, que son unos pocos, pero no por la gran mayoría, que es la ciudad y su relación con el automóvil. Típico de estamentos que  trabajan herméticamente sin relacionarse con otros distintos y  retroalimentarse,  como debiese ser en este caso,  el Ministerio de Medio Ambiente, que hasta el momento no se ha pronunciado en esta materia. La ley de ordenanza general de urbanismo y construcción, ley que respalda y  obliga a los edificios dar una cuota de estacionamientos para uso público, es una legislación que fatalmente esta descontextualizada y que necesita cambios para socorrer la problemática del auto y no fomentarlo, por que se nos esta rebalsando de nuestras manos.

Compensar el daño y redirigirlo a nuestras ciudades

¿Es esta  ley consiente con las futuras generaciones? ¿No será esta ley un “lobo con piel de oveja” como una nueva evolución del “cómprate un auto, Perico”  que fomenta el uso del automóvil? Al cigarrillo y al  alcohol le subimos  los impuestos por  ser “negativos” ¿y el automóvil?  ¿Cuál es su situación actual? Primero que todo hay que entender que  el automóvil genera traumas silenciosos que sufrimos diariamente por la cultura del fomento. El  ruido, la contaminación del aire y visual de nuestras calles, el stress, las congestiones, la creación de grandes autopistas consolidación un desarrollo urbano en manos del mercado, la perdida de tiempo con nuestros seres queridos,  la desproporción de espacio publico entre  automóvil, peatón y ciclista, son factores que influyen directamente en nuestras vidas, gracias al  beneficios de unos pocos, dañando a varios, típico del individualismo y la inconsciencia.

Por lo mismo es equitativo que se compense ese daño a través del pago de estacionamientos, desincentivando su uso, pero desarrollando un cambio importante y consciente, que es poder redirigir este capital ya no para los privados, si no para la actual ciudad dañada que tiene que ligar con este tipo de edificios y sus problemáticas, donde se invierta en el mejoramiento de  elementos públicos de  movilidad, como el transporte publico, el  desarrollo de infraestructura alternativas como ciclovías y sus estacionamientos,  creando ciudades mas compactas,  generando mas áreas verdes y parques y que siempre estos desarrollos sean de forma endógena para y con las ciudades.

Debiese hacerse una excepción en cuanto al origen del edificio y su real prioridad como necesidad, por ejemplo salud u educación, no así el comercial.

Hay que hacer pronto una “revolución Perica” y tener en la palestra otros  mecanismos de movilidad urbana, donde paralelamente se haga un  mejoramiento del transporte publico y ojala pensar dos veces si se compra un automóvil en Chile.

Link: La campaña anti-bicicletas que General Motors terminó por abortar

 ¿Son suficientes las ciclovías para trasformar la bicicleta en un transporte urbano?